Monday, May 26, 2014

Las cosas que damos por supuestas

Ya estoy en Philadelphia. Sin ser tan larga la conexión como la última vez - sólo 4h 20 minutos ahora- tengo tiempo para matar. Y ya he comido, con lo cual ahora tengo la opción de pasear entre tiendas donde no pensaba comprar o buscar un sitio donde sentarme y leer o ver una peli en mi ordenador, o escribir algo de esto, o mirar email o….. Uff! Cuantas opciones! Venga, de momento me pongo a escribir un poquito en el blog, aunque sea en diferido, como a la ida. No sabéis qué rabia me da no tener disponible wifi gratis en el aeropuerto. Cada vez es más extendida la (buena) costumbre de darle algún tipo de acceso a internet gratuito, incluso por tiempo limitado a los pasajeros. En algunos aeropuertos ya he visto grandes esfuerzos destinados a que los guerreros digitales puedan estar como en el comedor de su casa: puestos de carga eléctrica en todos lados, y puestos de carga con conector USB casi tan ubicuo como el anterior! En Philadelphia tienes que buscar con paciencia un enchufe, y normalmente suelen estar ocupados. Ahora he tenido suerte y he encontrado una mini-area de lo que parecen pupitres de acero con taburetes para 4 de nosotros. Aquí me apalanco un poquito mientras cargo los dispositivos para luego poder tener autonomía para sobrevivir las horas de viaje y espera que me quedan. Pobre de mí si me quedara sin batería!!! Bueno, también he planeado eso y me he comprado una revistilla, que casi he devorado mientras devoraba un plato de calamares rebozados en un restaurant por aquí cerca.
Qué cosas, verdad? Ahora estoy molesto y catalogando este aeropuerto de cutre y vetusto porque no me da absolutamente todas las opciones de conexión eléctrica y a internet. Qué hacíamos hace solo 5 o 6 años? Qué poco pacientes nos volvemos cuando la tecnología amplía nuestros márgenes de conquistas de conveniencia. No son nada relevantes en general. Nadie espera un email de emergencia, que para eso están los móviles. Y quién no recuerda los primeros tiempos de los móviles, en los que había los adaptadores tempranos que abrazaban la nueva tecnología con sus cacharracos de entonces con entusiasmo y los que decían que eso era un capricho estúpido. Los conservadores, estos segundos, luego fueron aceptando la presencia de los móviles como mal necesario para gente que vive aislada, para excursionistas que necesitan estar contactables en caso de emergencia, etc. Luego, ya cuando hay tanta gente que lo tiene que ya cesa el debate, poco a poco todos saltamos a la nueva tecnología para no quedarnos atrás, para sentirnos parte de algo. Como muchos años antes debía ser la línea telefónica o los teléfonos de pulsaciones en lugar de los de rueda. Todo avances que incrementan la conveniencia, dejando el salto cuántico (la comunicación a distancia, la comunicación inalámbrica) siempre en segundo plano.

Y la continua mejora del continente, que no del contenido, nos deja ansiosos y totalmente exigentes sobre los próximos incrementos: por ejemplo, hay este vídeo genial que resume el sentimiento. Lo voy a resumir en español para aquellos que no tienen un inglés tan bueno como mi padre… Va el hombre en un avión comercial y de repente anuncian por la megafonía que están haciendo una experiencia piloto en esta aerolínea según la cual van a activar wifi durante el vuelo. Wow! Dice todo el mundo, maravillado ante el avance. Entonces todos sacan sus ipads o portátiles o lo que sea, y empiezan a navegar. Al cabo de un ratillo, internet se cuelga y hay uno que exclama frustrado en voz alta "menuda mierda!", y el humorista que cuenta la anécdota (deja entrever que el que exclamó su protesta fue probablemente él mismo) dice que es increíble lo exigentes e idiotas que nos hemos vuelto: estamos volando a 10000 metros de altura en un sillón que va a 500km/h y nos quejamos porque la experiencia de internet que puede ser comprar algo banal o leer el email o ver videos idiotas no está todavía totalmente pulida. Gratificación instantánea, niños malcriados a flor de piel.

https://www.youtube.com/watch?v=uEY58fiSK8E

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