Friday, March 14, 2014

Andy

esta tarde, cuando he salido del trabajo he quedado con Andy. Andy es un tipo de unos 60 años con el que llevo trabajando unos 3. Es un experto analista, un genio con SQL y un americano extremadamente interesante. Hemos estado conversando casi cuatro horas. Me ha contado todas sus historias de trabajo y fuera, me ha hablado de su esposa, de los hijos, de cómo se mudó de California a Oregón, de cómo fue uno de los dos de su promoción capaces de desarrollar un compilador como proyecto de fin de curso en la Universidad de Berkeley, como la observación, la paciencia y la inteligencia le dio sus mejores horas en Intel y como hay otra vida paralela a la Intel loca que conocemos Olga y yo (ya hableremos, señora). Se ha lucido con nociones de historia, tecnología, lógica, pero también tiene mucha gracia y una memoria prodigiosa. Un buenísimo rato hemos pasado.
A veces, debo rendirme a la evidencia de que soy un tipo con suerte. A lo largo de los años he ido haciendo amigos "hasta en el infierno", como dice mi padre, y la verdad es que sorprendentemente algunos de ellos, algunos de mis mejores amigos son altamente inteligentes y extremadamente interesantes. Vosotros sabéis a quien me refiero... pero dejadme poner unos ejemplines que no os dejarán con envidia. Más que nada para darle salsilla al blog de hoy. Y como son guiris, pues tampoco van a venir a chafardear aquí. No citar a los hispanos no significa que sean menos, eh?
Mi amigo italiano Poppi. Un visionario emprendedor de Italia, apasionado de la tecnología y fiel a sus amigos. Inquieto, curioso, generoso. El azar hizo que nos cruzáramos un buen día en Denver, Colorado. Yo había ido a Denver mandado por mi empresa para entrenarme en cosas de plasma. No tenía ni idea. No había ido a américa antes y estaba un poco impresionado. El caso es que al acabar una clase estupenda que daba un tal John T Felts, vi que había un italiando alto que lo cosía a preguntas, todas ellas muy avanzadas, claramente viniendo de alguien que había probado cosas de plasma pero necesitaba más para hacer lo que quería con ello. Tengo una debilidad por Italia y me puse a hablar con él. Comenzamos a hablar de lo que hacía cada uno y fuimos a cenar para seguir la charla. Al final de la cena, ya teníamos la cámara de plasma que me haría Doctor en Física diseñada. En una servilleta, por supuesto!
Anthony St Amour. Otro colega de Intel. Compañero de Olga cuando ella estuvo en PTD (Portland Technology Development). Un tío interesante donde los haya. Con puntos de vista originales sobre muchas cosas que suceden. Un auténtico americano con mucha afinidad por lo español. Bien! No he conocido a nadie tan racional, sintético, al grano. Y esa misma cualidad hace que su jornada de trabajo sea concisa, que no le dé más a la empresa que lo que es necesario, pero que por la misma razón trabaje muy inteligentemente. Siempre tiene sus sistemas, sus herramientas de análisis, calibradas. Siempre pone sentido común y seguridad en lo que hace. Y es nuestro amigo. Tuvieron un hijo más o menos cuando Aidan nació. Lo concibieron cuando vivían en Dublín, y por entonces las respectivas parejas quedábamos muchísimo. Un día fuimos a cenar y ni Olga ni Diana aceptaron beber vino. Ambas anunciaron que pronto íbamos a ser 3 por familia. El nombre del niño es Tristan Ryan StAmour. El "middle name", Ryan, es en homenaje al nombre del pub donde solía ir a ver los partidos de fútbol en Dublín. Y por supuesto, última pero no menos importante: Olga. Mi querida compañera desde hace 17 años. Una de las personas más inteligentes que conozco. No sé cómo hace para siempre extraer de cualquier lectura lo esencial, no perder ni un detalle. Documenta las cosas con primor. Deberíais ver cómo son sus presentaciones en el trabajo. Detalle fino. Deberíais ver cómo comprende a la primera la teoría de transistores, de semiconductores. Lástima que haya dado con un jefe horrendo... También tendríais que ver cómo deja todo y dedica toda su alma a nuestros pequeños. Ella es su mejor amiga y no escatima en ello. Se tira por la alfombra y se convierte en una niña. Tengo muchísima suerte de que en un claro momento de ceguera intelectual me haya elegido. Te quiero, peke.

1 comment:

Unknown said...

Hola hijo, llevo dos días que leo tus cactus, pero no te contesto, cosa mal hecha, pues tú te acuerdas de tu padre, y lo reflejas en sus dichos (amigos hasta en el infierno)
Seré muy breve, acércate mucho más a ese amigo americano (Andi), por aquello de "quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija", y mucho más si tienes la templanza, la visión y los sentidos, dirigidos a conseguir los fines que tú quieres y no los que otros querrían inculcarte (hacerte cabestro), de esta forma te confirmo serás el líder que siempre tienes encima, pero que por humildad no enseñas.
Me parece muy bien que elogies a Olga, por descontado que se lo merece, ella no tuvo una falla mental cuando te eligió, alqo tendrás para ella, que supo apreciar y que tu ni te enteras.
Algún día te explicaré porque se casan también las mujeres feas, habiendo tantísimas guapas.
Ahora ya solo te envio un besazo.