echo de menos a mis pequeños. Miro la foto que tengo aquí en el comedor y los recuerdo pero me falta su bullicio. Esta noche he ido a cenar con otros amigos, que curiosamente son vecinos nuestros en Dublín, y he estado jugando con su hijo de 1 añito y poco. No es el niño más mono del mundo, para qué engañarnos, pero como todo niño te recuerda cómo complicamos la vida los adultos. Me he acordado de los míos, de su pasión jugando con la plastilina, cómo imitan sonidos que han oído en la tele o el cine, de combates intergalácticos o dinosaurios sin importarles tres pepinos qué podamos pensar. Lo correcto es poner esa banda sonora cuando estamos jugando. Y punto!
Dentro de solo tres semanitas, exactamente, tendré compañía por otras tres semanitas. Eso está genial, aunque la parte negativa es que en cuanto pongan pie en tierra, la cuenta atrás para que se vayan comienza, y el segundo período de soledad no tendrá alivio. Bueno, si excluímos la locura profunda que llamo trabajo... he estado trabajando un ratín después de cenar, acabando un análisis que tenía que hacer y no me dio tiempo y veo cómo vuelan los emails de mi compañero americano. A las 11 de la noche! y lo malo es que todo se normaliza y ya no me parece ni extraño. Y el caso es que es lo que viene. Todo el día enganchados al ordenador, mirando por la pantallita, haciendo incontables análisis para arrojar luz a incontables problemas que van saliendo. Y los análisis requieren conocer un montón de herramientas de análisis de pe a pa, y si puedes, ser super eficiente en ello para poder sobrevivir con algo más de confort. Pero el confort (tiempo) que ganas si eres eficiente inexorablemente se rellena con más trabajo, porque para eso eres tan eficiente! Aquí siempre hay faena. Al final lo que hay que hacer es ser pragmático y aceptar algo de mala vida a cambio de pequeñas cuotas de territorio personal que te mantienen vivo: bajar a desayunar, ir a comer, hacer un café. Parecen pírricas victorias pero os aseguro que no lo son. La diferencia entre yo y mis colegas con los que tengo buena relación, a veces es que nosotros no nos traemos un tupper y comemos delante del teclado. Aunque sea "pa joder", tenemos que procurar que no nos lo roben y un día aceptemos como normal no bajar a echar un café y unas risas.
No comments:
Post a Comment