Sunday, March 23, 2014

¿Qué nos pasa?

Me despierto con la noticia de que se ha muerto Adolfo Suárez. He estado chafardeando internet para saber algo más sobre él. Yo era un niño muy pequeño cuando Suárez estaba en su apogeo. Ya sabemos todos la historia, supongo (Antonella, tú tienes dispensa). Hace muy pocos días hablaba sobre nuestra transición del 76 en el avión que me traía a Portland desde NY con una señora de aquí que trabaja como pedagoga en comunidades judías y que tiene cierta fascinación por la antigua Sefarad, la España que nos cargamos hace 500 y pico años y de la que seguramente no nos hemos recuperado todavía. No quiero ser más papista que el papa y si leemos la historia, no fuimos los únicos que echamos a los judíos. Ni los primeros. Lo que pasa es que, con nuestra mala leche tan típica, fuimos los únicos que no les volvimos a abrir la puerta. Y así nos va. Me decía la señora que los judíos sefarditas, que son un 30% del total, son muy orgullosos y mantienen vivas sus tradiciones y de algún modo todavía aman todo lo que suena a España. Seguramente más que los que vivimos (es un decir) en ella... Ya, diréis que eso es una bobada porque hace 500 años y qué saben ellos de jamón y chorizo, pero de algún modo, siento que entre unos y otros no hemos sabido hacer un imaginario convincente que nos haga estar orgullosos muy de dentro. Siempre hay un pero. Siempre tenemos como un complejo de inferioridad o tenemos que explicarnos cuando decimos de donde somos. No he oído eso a nadie más. Bueno, ya sabéis de qué palo cojeo.
El caso es que mi búsqueda por Internet me llevó a unas fotos familiares de Suárez que le hicieron los de Paris Match el año 1976. Y no sé, me gustó ver la sencillez de las fotos. Me fijé sobretodo en la falta de pretenciosidad que se ve en los lugares donde las fotos están hechas. Me fijé en lo "español" que se veía todo, lejos de la actual modernidad, que te haría pensar que las fotos podrían estar hechas en cualquier lugar de Europa. Nada malo, pero de algún modo, me evocó una época más auténtica. No me imagino un reportaje similar con los pollos que le han sucedido. Imaginaros un reportaje sobre Aznar. O Zapatero... Leía en el último de Muñoz Molina (prometo hacer un post sobre ese libro en unos días) que una vez fue invitado con otros académicos de la lengua a visitar la Moncloa y vio cómo Zapatero había llenado todo de cuadros de Miró y diseño minimalista y frío...
Vuelta a Suárez. Parece por esas fotos un señor que no tenía complejos y... si me permitís decirlo, al que se le veía feliz, pleno. Quizás esa plenitud es la que le dió el arrojo necesario cuando el 23F para increpar a los Guardia Civiles armado y ser uno de los 2 personajes en esa cámara repleta que no se escondió cuando empezaron los tiros. Ole! Estoy seguro de que nada de eso estaba en la mente de Suárez o del fotógrafo, de que estoy sacando punta a unas imágenes más inocuas de lo que quiero ver, pero el arte, lo visual, siempre está ahí para inspirar, hacerte imaginar los contextos, no darlo todo por sentado. Y eso es lo que me sugiere.
Yo, que solo era un niño de 5 años entonces, he aprendido a adorar esa época de España. No recuerdo otra época en la que los españoles estuvieran tan ilusionados por algo. No recuerdo otra época que todo el mundo recuerde como un éxito colectivo para nosotros. Me diréis qué pasa con las Olimpiadas de Barcelona o los triunfos de la selección... si, están muy bien, por supuesto. Pero lo que cuenta (para mí) no es lo que proyectamos en esos eventos hacia fuera. Lo que me gusta buscar, de nuevo en los pequeños detalles, son las pistas de mi identidad. Me gusta ver cómo Iniesta celebra el gol de una generación quitándose la camiseta y mandándole un mensaje a Dani Jarque. Que se joda la FIFA. Hay cosas que importan mas. ¿No creéis? Gracias Suárez por hacerme reflexionar sobre quién somos. Que te vaya bonito.

http://elpais.com/elpais/2014/02/07/album/1391800472_103523.html#1391800472_103523_1395409405

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