son las 3.15am y aqui estoy escribiendo un post rapido porque me quiero ir a dormir ya mismo. He llegado hace unos minutos de otra noche inolvidable fotografiando la via lactea. En el Mount St Helens!! Por fin, despues de unos días de esperar a que el tiempo mejorara con un ojo puesto en el calendario lunar, otro en el solar y otro en la posición de la vía lactea, hoy todo ha confluído y me he puesto las botas. He subido el camino ya familiar por última vez, luchando contra el horrendo trafico de salida del trabajo de Portland (me ha costado 3h y pico subir, algo menos de 2 bajar). En esta ocasión mis compañeros han sido Mark y George. Mark llevaba un equipo poco apropiado para hacer fotos de noche pero el hombre le ha puesto interés y ha hecho gala de su sentido del humor increíblemente británico, aunque es un orgulloso irlandés...
George hoy ha tenido un día más centrado que la noche en Kent y creo que ha hecho muy buenas fotos, a pesar de que ha alucinado cuando ha descubierto que su lente carísima 24mm f1.4 tenía casi tanta aberración comática (coma) como la mía, que cuesta $400. Yo me alegro, porque empezaba a mirar raro a mis lentes, que aunque no son nada del otro jueves son mis compañeras de fatiga y no sabría bien por qué lentes cambiarlas si quisiera mejorar. El caso es que entre mi "old Faithful" 24mm y su nuevo compadre Rokinon 14mm (si! habéis leído bien, 14mm!!!!) hemos dado bastante caña en la montaña. Bueno se siente, pero todo esto es discusión para otro día, que aquí hay millones de lectores que no están interesados en óptica fotográfica.
En cualquier caso, ha sido estupendo que finalmente la montaña haya sucumbido y se me haya presentado en todo su esplendor y haya dejado que la fotografiemos por más de 2 horitas con la via lactea cayendo como un puñal sobre ella. Qué preciosidad. Hay muchas cosas que voy a intentar borrar de este viaje, pero sin duda las fotografías nocturnas me van a acompañar muchos años y los lugares donde las he tomado han quedado grabados de forma especial en mi retina y en la de mi Nikon, de tal modo que en ellos no he sido un turista, de alguna manera he sido dueño y señor de esos lugares durante un ratito. La montaña, el lago, la granja abandonada fueron míos, fuimos amigos durante un instante.
Y por si no ha quedado claro, he vencido a la montaña!

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