El caso es que para mí, this is it. Estoy descansando un momento de mi empujón final a las maletas y recoger el piso. Llevo todo el día. Menos mal que los americanos me han ignorado y nadie me ha invitado a pasar el día con ellos, porque lo hubiera pagado caro. Hay más tajo del que imaginé organizando, distribuyendo, limpiando, tirando o donando. Ha sido un día de reflexión también, de hacer balance, de mirar atrás y de tener sensación de camino andado y finalizado. Ahora salimos de la carretera de montaña, revirada, con piso antiguo y rugoso y llegamos a una carretera nueva. La carretera que hemos terminado ha durado unos años, desde que empezamos a ser preguntados si nos interesaría apuntarnos a ser "seeds" hasta ahora. Para algunos de nosotros (estoy pensando en Mark, Suzanne, George) ha sido un esfuerzo continuado aquí en américa, para otros ha sido un ir y venir a varios sitios del mundo. Un querer y no poder, una zanahoria constante que se ve cercana pero que se mueve más lejos de vez en cuando, rompiendonos el corazón y la cabeza. Bueno, de momento eso se ha acabado. Ha sido poco glorioso al final, muy poco. Tanta anticipación para este anticlímax tan estrepitoso. Ciertamente ha sido dicho que gracias a este trabajo hemos conocido más o menos bien un lugar del mundo que es muy especial y no demasiado promocionado. Un tesoro para nosotros.
La experiencia se ha vivido como algo extraño, ya que poca gente considera normal tomar una pausa en medio de tu vida, dejar a la familia atrás y vivir como un soltero con otros solteros por un período tan largo de tiempo. Decididamente no es algo agradable, sobretodo cuando la motivación profesional no existe o la quitaron. Pero uno es positivo y procura convertir en bueno algo no tan bueno.
Me alegro de haberme sabido entretener bastante bien, de haber cultivado mis aficiones, que no son pocas y de haber avanzado en algunas. Por cierto, me he dado cuenta de que las aficiones, la pasión que le pongo a ciertas cosas son totalmente definitorias de mi caracter y que cuanto más las cultivo mejor me siento conmigo mismo y de alguna manera mejor y más interesante persona me hago.
Escribir este blog ha sido muy bueno. Escribir un blog te ayuda a seleccionar temas, a pensar de otra forma en lo que te pasa por delante, a desear contar las cosas y a sentirte libre (bueno, un poco tramposamente) para decir lo que quieres, sobre todo cuando nadie replica. Gracias Blogger por hacer una interface para comentarios tan complicada!
Mi intención, no obstante, era descargarme la tensión escribiendo sobre lo que me pasaba, novelar ligeramente la realidad para hacerla menos mundana a través de la reflexión. Y eso no necesita de público, estrictamente. He seguido buscando la felicidad y creo que he llegado a un lugar un poquito más cercano a ella. No porque haya sido muy feliz aquí, sino porque esta reflexión me ha permitido ver más claro lo que tengo y quizás no valoro por cotidiano (Gracias Olga, Aidan y Tomás), de donde vengo (gracias papá y mamá) y quien me acompaña en el camino (gracias Iñigo, Enric, Salva, Carles, Javi, Olga...). Ver como muchas de las cosas que tenía en un pedestal de nuestra experiencia de hace 9 años se derrumbaron de un modo u otro ha sido inquietante pero el poso que queda después de ver el derrumbe es ver claramente lo que tienes y es sólido. No olvidaré que en este viaje leí uno de los mejores libros de mi vida, hice alguna de las mejores fotos de mi vida, descubrí una banda que ha llegado para quedarse y maduré como persona.
La tribuna de un blog escrito te permite expresar tu gratitud en diferido, y de forma un poco impune decir lo que te da la gana. Así que usando esa impunidad vamos a hacer dos reverencias como los actores que terminan su actuación:
- le dedico una inclinación y un beso enorme a Olga, mi mujer, que ha completado un camino aún más duro con una nota sobresaliente. Ha cargado con la familia sin quejarse, sin dejar nada en el tintero. Pero no solo eso. De camino, como va sobrada, se ha convertido en una pastelera de agarrate (hoy mismo ha ganado un premio a la mejor tarta en Intel!), tiene tiempo para leer un libro sobre como tratar a Tomás de otra manera y está sosteniendo su grupo en el trabajo. Te quiero y admiro, peke.
- le dedico el segundo a mi padre, que es probablemente el lector más fiel (con perdón de Iñigo, y si hay otro más fiel que espabile y ponga un comentario para que yo me entere). En casa no somos demasiado buenos expresando cuanto nos admiramos, por lo menos de los hijos a los padres, pero no está de más asegurarme de que José Luís sepa que a parte de cariño le tengo enorme admiración por su integridad y sencillez. Y procuro aplicar eso, torpemente, a mi vida adulta. La vida ha sido tal que el tiempo que pasé enfermo en hospitales, mayormente a su lado, ha creado una conexión especial en mi cabeza. Cuántas veces recuerdo algún tebeo que leí o juego al que jugué en el hospital de pequeño, y siempre estaba mi padre ahí al lado. Sin duda es por esos rasgos por lo que logró que una chica tan guapa como mi madre (ahí va un piropo colateral, mami) se casara con él. Y en realidad es profundamente injusto con mi madre, igualmente íntegra e influyente en mi vida, incluso más según se mire, porque por circunstancias varias no tuvo la oportunidad de estar ahí junto a mi cama. Cómo hubiera sido yo si las cosas hubiesen hecho que fuese mi madre quien compartiera todas esas horas tan cruciales en mi vida?
Me voy a acabar la maleta y tirar basura al container. Os escribo durante el viaje antes de que caiga el telón. O quién sabe si continúo un tiempito más. No lo he decidido todavía.
No comments:
Post a Comment