Monday, March 31, 2014

Aciago lunes

oh, que horror de lunes. Estoy aquí esclavizado delante de la tele de casa... trabajando (os lo había dicho que me compré un cable HDMI para conectar el portátil del trabajo a la tele de 32 pulgadas porque con la pantallita del portátil me vuelvo ciego?) y lo que me queda. Pero es que esta tarde he salido pronto del curro porque tenía una cita en Hertz para que miraran unos mensajes en el coche: Stabilitrak maintenance y Change Oil. Así que pensaba que solamente me lo mirarían resetearían los mensajes y me iría. Pero me dan unas llaves de otro coche y me dicen que se tienen que quedar el Chevy. Que penita! con lo chulo que era!! he implorado para que me lo dejaran quedar o me dieran algo chulo pero ni caso: o un Kia o un Chevy Malibu (mismo modelo, pero más viejo y espartano). Los dos daban pena... asi que me he llevao el que menos pena daba, el Kia, y he quedado que manana les llamo por si hubiera suerte y decidieran que puedo volver a coger el Chevy Malibu guay. Lo dudo.
Luego he ido a comprar a Trader Joe´s una de mis tiendas favoritas. Como bien sabe Olga, mejor no dejarme a mí solo en una tienda de alimentación. Sobretodo en Trader Joe´s.... la cartera sufre! Y esta no ha sido excepción. En mi feliz visita, de repente la tragedia ha saltado cuando me han dicho que ya no traen los Gnocchi. QUE HORROR! Esos gnocchi son perfectos, no necesitan refrigeración, se cuecen en 3 minutos, están deliciosos y... son baratos. Pero parece que por alguna razón están ya fuera del catálogo y parece que están a la espera de unos nuevos. Que no sé cuando vendrán -la chica me ha dicho que pueden venir en 2 días o en 2 meses - y que puede que cuando vuelvan no los reconozca o no me gusten. Buaaaa!
En fin, para compensar, justo al lado de TJ he encontrado lo inconcebible. Una tienda entera de carpintería. Lo tienen todo. T.O.D.O. Qué pena no tener una de estas en Dublín. De verdad.

En fin, sigo con mi análisis para ver si me puedo llegar a acostar antes de medianoche. Tapronto.


Sunday, March 30, 2014

el tío Ansel

ya no me acordaba que Ansel fue uno de los nombres que quise poner en la lista de nombres para nuestros hijos. Seguramente para Aidan. Y claro, Ansel era por Ansel Adams, el fotógrafo americano que ha inspirado a muchísimos fotógrafos, profesionales o aficionados. Hay algo en sus fotografías que le gusta a todo el mundo. Ansel Adams era un fotógrafo de paisajes. Documentó la belleza de la naturaleza americana con sus cámaras de largo formato. Se implicó en la conservación natural cuando los parques naturales ya existían y perfeccionó la fotografia probablemente más que ningún otro fotógrafo. Era un perfeccionista simpático. Tenía un ojo muy atento a los detalles y una visión artística sin parangón. Él fue el inventor del famoso "Zone System" o Sistema de Zonas, en fotografia. En este sistema, todo parte de una visualización de la imagen que el fotógrafo desea crear a través de su fotografia y, si bien es necesaria la maestría con la cámara, lo más importante es tenir sentido de la estética y saber cómo comunicar una visión específica que utiliza la realidad como herramienta. Una vez sabes qué carácter le vas a asociar a determinada imagen inicial tomada con la cámara, se trata de trabajar en la toma y el revelado para llegar a la imagen inicial visualizada en la mente del fotógrafo. Claro, esto requiere trabajar duro, aprender de forma efectiva de previos errores y constantemente mejorar tanto en la toma como en el procesado. Hay que convertirse en un perfeccionista, y ahí están sus imágenes, un tributo a la perfección.
El caso es que hoy he ido a ver una exhibición de fotos de Ansel Adams en la Oregon Historical Society. He ido con Ross, uno de mis amiguetes escoceses, el que está loco por la fotografía. Él es el que tomó mi foto mientras hacía una foto.  Ir con un compañero de fatigas fotográficas ha sido lo correcto. Hemos disfrutado como enanos viendo las 47 fotos originales (los cursis dirían vintage) de su colección de 75 fotos que él seleccionó de entre su obra para ser su legado a la historia. Decir que son increíbles es no hacer justicia. El detalle, la elegancia, el dramatismo, la belleza y la serenidad. Ver cómo juega con la luz, cómo elige siempre la yuxtaposición de elementos, el juego tonal y cómo siempre consistentemente la foto imprimida conserva todo el detalle en las sombras, tonos intermedios y los claros es un una cura de humildad. Esperas perfección y perfección es lo que encuentras en cada una de las imágenes. Una fiesta, vamos. Me ha inspirado sin duda. Si estás atento a los detalles, del mismo modo que él estaba atento a los detalles y de una escena que otros hubieran pasado por alto creaba una bella pieza artística, podrás ver cómo debes trabajar las sombras, en qué punto es adecuado subir el contraste hasta que ciertos elementos en la composición son solo siluetas. En qué medida subir la luminosidad de zonas sombrías para no perder detalles, y cuánto destacar sobre los grises los clamores de la luz. Es una experiencia muy bonita saber que exactamente la copia que estás tú viendo tras el cristal es la que un día Ansel Adams manipuló hasta que decidió que había llegado a la perfección, allá en los años 20, 30 ,40 o 50, en que la mayoría de estas fotos fueron creadas.
Iñigo, amigo, te deseo un buen viaje y que te marque para toda tu vida el paisaje de Yosemite que estás a punto de ver con tus propios ojos, el mismo que Ansel Adams plasmó para la eternidad. Que encuentres alegría y paz.



Saturday, March 29, 2014

Una cita, porque hay palabras que no deberían perderse nunca

No puedo evitar compartir con vosotros las maravillosas reflexiones de Antonio Munoz Molina en su reciente libro ¨Todo lo que era sólido". Reflexiona sobre Espana, sobre la dilapidación sistemática que hemos hecho de nuestros tesoros ganados duramente, nuestra preferencia por lo zafio, por lo fácil y nuestra obsesión por pasados que declaramos heroicos, gloriosos, eternos cuando el presente es mucho mejor que ninguno de esos pasados y no lo sabemos ver:

"En treinta y tantos años de democracia y después de casi cuarenta de dictadura no se ha hecho ninguna pedagogía democrática. La democracia tiene que ser enseñada, porque no es natural, porque va en contra de inclinaciones muy arraigadas en los seres humanos. Lo natural no es la igualdad sino el dominio de los fuertes sobre los débiles. Lo natural es el clan familiar y la tribu, los lazos de sangre, el recelo hacia los forasteros, el apego a lo conocido, el rechazo de quien habla otra lengua o tiene otro color de pelo o de piel. Y la tendencia infantil y adolescente a poner las propias apetencias por encima de todo, sin reparar en las consecuencias que pueden tener para los otros, es tan poderosa que hacen falta muchos años de constante educación para corregirla. Lo natural es exigir límites a los demás y no aceptarlos en uno mismo. Creerse uno el centro del mundo es tan natural como creer que la Tierra ocupa el centro del universo y que el Sol gira alrededor de ella. El prejuicio es mucho más natural que la vocación sincera de saber. Lo natural es la barbarie, no la civilización, el grito o el puñetazo y no el argumento persuasivo, la fruición inmediata y no el empeño a largo plazo. Lo natural es que haya señores y súbditos, no ciudadanos que delegan en otros, temporalmente y bajo estrictas condiciones, el ejercicio de la soberanía y la administración del bien común. Lo natural es la ignorancia: no hay aprendizaje que no requiera un esfuerzo y que no tarde en dar fruto. Y si la democracia no se enseña con paciencia y dedicación y no se aprende en la práctica cotidiana, sus grandes principios quedan en el vacío o sirven como pantalla a la corrupción y a la demagogia. "

Amén.

los viernes no existen y otras historias

seguro que todos habéis dicho en un momento u otro aquello de "ánimo, que ya es (casi) viernes". Bueno, pues esa expresión, que suele ser bienintencionada, de apoyo aquí es un comentario sarcástico. Los viernes no existen y quieres recordárselo a alguien. Vivimos en este miércoles-trampa que se repite sin cesar hasta que de repente es lunes y tu ánimo desfallece porque no hay interrupción mental o física en el esfuerzo que haces.
Bueno, tampoco voy a ponerme melodramático porque yo no me estoy llevando la parte del león (aunque si tenemos en cuenta que estoy en casa en pijama sacando datos para mi compi, podría ponerme melodramático). O no me quiero enterar.
El caso es que parecen haber abolido los fin de semanas. Es como si tuvieras que confirmar que te puedes tomar unas horas para ir por ahi, o el domingo libre intentando mencionar que "ya que el sábado voy a estar trabajando quizás me piro el domingo". De pena. Siempre les digo a mis companeros que cuando le explico nuestra situación y todos los cambios a gente de fuera, que no tiene trabajos remotamente parecidos a esta locura, nos miran con cara rara y sueltan un "sois idiotas. Os están tomando el pelo". Y es verdad. El ser víctima de un atropello así y tener que buscarte la vida para sobrevivirlo, te hace pensar que todo es normal. Pero no lo es. Tiene sus compensaciones: económicamente después de unos años pues vivimos bien, viajamos a sitios como Portland, pero sin duda la gran mayoría de compañeros y compañeras (lo siento, no lo he podido evitar :) ) pensamos que debe haber una vida mejor ahí fuera. Pero no la buscamos activamente. Estamos colectivizados, somos víctimas de nuestro propio sistema, donde nos movemos con confianza y estamos seguros. Salir fuera de nuestra jaulita nos da miedo. Suena conocido?
En fin, que así son los viernes por aquí. Los sábados, ya no te haces ilusiones. Hoy hace un día asqueroso, lloviendo a cántaros, así que voy a entregar este análisis y decidir que hago. No me apetece hacer mucho, en realidad.
En otro género de cosas, anoche le hice de canguro a un amiguete. Mark. Me han adoptado y cada semana me invitan una noche a cenar a su casa, donde son aficionados a comer bien. Bien! Son refinados para ser irlandeses, pero nuestra querida AuPair estaría escandalizada por la cantidad de carbohidratos que usan. Y no les parece mal! Increíble. Yo, que siempre estoy dispuesto a ilustrar a la gente, les he puesto al corriente de las tendencias dietéticas más avanzadas que soplan desde España, pero ellos siguen insistiendo en que las venenosas patatas cocidas y gratinadas más tarde en el horno son deliciosas. Pobrecitos... Como mi educación es exquisita, debo simular entusiasmo y no solo comérmelo todo, sino pedir repetir. A veces sacan queso, que yo también detesto. Se han acostumbrado a comprar caros quesos de las más variadas procedencias. Están locos! El otro día me decían que estaban buscando una cosa llamada "Queso de Cabrales" al que aparentemente son grandes aficionados. Y eso dio pié a un intercambio de opiniones sobre Roquefort, Montgomery Cheddar (este lo tengo que probar algún día, Olga toma nota), Cabrales en USA y... la torta del Casar.
En fin, lo que hay que hacer para ser simpático. La noche fue muy buena: con la excusa del babysitting, me escapé del trabajo a las 5pm, -lo que es pronto para daros una referencia- me dejaron un curry para cenar, me puse a leer "Todo lo que era sólido" de A. Muñoz Molina, me quedé frito un ratillo, los niños no dijeron ni mu y luego cuando llegaron Mark y Rose de vuelta, todavía nos dio tiempo para charlar un poquito sobre quesos y cosas varias. Sabéis lo mejor? como no les pedí que me dieran la clave del wifi de casa, porque no me acordé, no pude mirar el email o trabajar "un ratito". Vaya chasco! Venga, a ver si encuentro a alguien por Skype. Todos a cubierto!!! os he avisado.

Friday, March 28, 2014

música, maestro

¿le pasa a alguien más que a veces un lugar te inspira la actitud adecuada para que de repente te apetezca escuchar un cierto tipo de música? estoy seguro de que esto es una pregunta retórica... le pasa a todo el mundo. Quizás unos lo notamos más o nos guste más la música, y otros les guste o lo noten menos. El caso es que estar en América (con el tiempo y la distancia, eso tan hispano de rasgarse las vestiduras cuando oímos a los yanquis llamar a su país américa en vez de US o USA, a mi se me ha pasado) esta vez me ha inspirado para escuchar con mayor interés a Grateful Dead. Nunca me acabaron de gustar como para aguantarles más de una canción, pero ahora me encuentro a menudo poniéndolos en la radio digital. Yo uso Grooveshark o Pandora o, más recientemente, Xbox Music. Me parece que los Grateful Dead son una buena mezcla de rock, folk, y me suenan muy californianos, alegres, positivos. Supongo que necesito positividad, porque el trabajo me está exprimiendo bien. No lo llevo mal y me estoy dando cuenta de que la camaradería y la experiencia que tengo me hacen ver las cosas de manera relativa. Con lo de la promo, como decía, es como si me lo creyera más y tuviera menos que perder, con lo cual, se me van muchísimo los nervios y de alguna forma disfruto más. Me gusta ayudar a los compañeros, sobretodo con cosas de análisis de datos, mi fuerte. Me gusta "perder el tiempo" creándoles scripts que sacan los datos más eficientemente, más rápido, más cómodo. En eso soy un crack reconocido, qué porras. El caso es que ahora en casa mi ruido de fondo son los Dead o una banda que no había oído nunca antes: EELS. Mi colega George (uno de los cachondos escoceses) me mandó un email antes de yo venir para aquí diciéndome que salían a la venta las entradas y que se acabarían enseguida. Yo le respondí que de qué hablaba y me dijo que eran una banda indie famosilla y que me había cogido entrada por si acaso. Total, que cuando llegué aquí, me puse a escucharlos y también os lo recomiendo. Tienen canciones muy particulares. Si Grateful Dead  me inspiran la frescura de California y me encantan para conducir por los paisajes americanos, EELS es totalmente Portland. Raro, bello, original, moderno y "edgy". De algún modo me recordó la voz a la de Tom Waits, otro de mis músicos favoritos. Sabíais que una vez me crucé en Barcelona con Tom Waits? fue la tarde que Olga y yo les dijimos a mis padres que nos casábamos. Ya ha llovido...
Aquí va un clip para inspiraros a vosotros también (no abuelo, este post no es para ti :)

Sunday, March 23, 2014

¿Qué nos pasa?

Me despierto con la noticia de que se ha muerto Adolfo Suárez. He estado chafardeando internet para saber algo más sobre él. Yo era un niño muy pequeño cuando Suárez estaba en su apogeo. Ya sabemos todos la historia, supongo (Antonella, tú tienes dispensa). Hace muy pocos días hablaba sobre nuestra transición del 76 en el avión que me traía a Portland desde NY con una señora de aquí que trabaja como pedagoga en comunidades judías y que tiene cierta fascinación por la antigua Sefarad, la España que nos cargamos hace 500 y pico años y de la que seguramente no nos hemos recuperado todavía. No quiero ser más papista que el papa y si leemos la historia, no fuimos los únicos que echamos a los judíos. Ni los primeros. Lo que pasa es que, con nuestra mala leche tan típica, fuimos los únicos que no les volvimos a abrir la puerta. Y así nos va. Me decía la señora que los judíos sefarditas, que son un 30% del total, son muy orgullosos y mantienen vivas sus tradiciones y de algún modo todavía aman todo lo que suena a España. Seguramente más que los que vivimos (es un decir) en ella... Ya, diréis que eso es una bobada porque hace 500 años y qué saben ellos de jamón y chorizo, pero de algún modo, siento que entre unos y otros no hemos sabido hacer un imaginario convincente que nos haga estar orgullosos muy de dentro. Siempre hay un pero. Siempre tenemos como un complejo de inferioridad o tenemos que explicarnos cuando decimos de donde somos. No he oído eso a nadie más. Bueno, ya sabéis de qué palo cojeo.
El caso es que mi búsqueda por Internet me llevó a unas fotos familiares de Suárez que le hicieron los de Paris Match el año 1976. Y no sé, me gustó ver la sencillez de las fotos. Me fijé sobretodo en la falta de pretenciosidad que se ve en los lugares donde las fotos están hechas. Me fijé en lo "español" que se veía todo, lejos de la actual modernidad, que te haría pensar que las fotos podrían estar hechas en cualquier lugar de Europa. Nada malo, pero de algún modo, me evocó una época más auténtica. No me imagino un reportaje similar con los pollos que le han sucedido. Imaginaros un reportaje sobre Aznar. O Zapatero... Leía en el último de Muñoz Molina (prometo hacer un post sobre ese libro en unos días) que una vez fue invitado con otros académicos de la lengua a visitar la Moncloa y vio cómo Zapatero había llenado todo de cuadros de Miró y diseño minimalista y frío...
Vuelta a Suárez. Parece por esas fotos un señor que no tenía complejos y... si me permitís decirlo, al que se le veía feliz, pleno. Quizás esa plenitud es la que le dió el arrojo necesario cuando el 23F para increpar a los Guardia Civiles armado y ser uno de los 2 personajes en esa cámara repleta que no se escondió cuando empezaron los tiros. Ole! Estoy seguro de que nada de eso estaba en la mente de Suárez o del fotógrafo, de que estoy sacando punta a unas imágenes más inocuas de lo que quiero ver, pero el arte, lo visual, siempre está ahí para inspirar, hacerte imaginar los contextos, no darlo todo por sentado. Y eso es lo que me sugiere.
Yo, que solo era un niño de 5 años entonces, he aprendido a adorar esa época de España. No recuerdo otra época en la que los españoles estuvieran tan ilusionados por algo. No recuerdo otra época que todo el mundo recuerde como un éxito colectivo para nosotros. Me diréis qué pasa con las Olimpiadas de Barcelona o los triunfos de la selección... si, están muy bien, por supuesto. Pero lo que cuenta (para mí) no es lo que proyectamos en esos eventos hacia fuera. Lo que me gusta buscar, de nuevo en los pequeños detalles, son las pistas de mi identidad. Me gusta ver cómo Iniesta celebra el gol de una generación quitándose la camiseta y mandándole un mensaje a Dani Jarque. Que se joda la FIFA. Hay cosas que importan mas. ¿No creéis? Gracias Suárez por hacerme reflexionar sobre quién somos. Que te vaya bonito.

http://elpais.com/elpais/2014/02/07/album/1391800472_103523.html#1391800472_103523_1395409405

este blogger es un inepto

Bueno, pues después de todo el rollo de la mañana, fresco como una rosa por haber dormido tanto la noche pasada, me he acabado decidiendo a ir de excursión al Mount St Helens. Para los que no lo conozcan o recuerden, es la montaña o volcán que explotó en 1981. Como consecuencia de la onda piroclástica, se llevó kilómetros y kilómetros de bosque de coníferas maduro, la vida de unas 10 personas y un creó un paisaje lunar del que todavía hoy hay marcas. El lugar es precioso. Credenciales de sobra. Y ha hecho un día buenísimo. Parece que los astros se estaban alineando. Una vocecilla me decía "venga Pablo, échate al monte!"... y le he hecho caso. He mirado rápidamente mi guía de caminatas alrededor de Portland para ver qué recomendaban en el St Helens y... bingo! una que era larga pero no excesivamente dura, y que propinaba una vista épica del escenario de la devastación que siguió a la onda piroclástica que definía arriba. Este es el escenario de la devastación que la inmediata conversión de la nieve de la montaña en agua trajo: una riada monstruosa que arrasó hacia el sur (la onda piroclástica fue dirigida hacia el oeste de la montaña).
He mirado rápidamente en google maps, me he hecho un bocata, he preparado cuidadosamente la mochila con mis cacharros de fotografía, con bebida, comida, ropa de abrigo, el chubasquero... y me he largado. Algo tarde, pero pensé, mejor no te estreses por pasar un rato agradable desestresándote. Lo primero, atasco enorme en tres puntos. Luego, justo de gasolina. Para a echar. Pero resulta que he parado en una gasolinera que no acepta tarjetas de crédito. La señora me ha dicho que como favor personal, y porque esta gasolinera de la marca "Arco" (luego me preguntaba si no debería ser "Asco") está regentada por un propietario privado que lleva la franquicia, pues que me deja usar la tarjeta pero tengo que decirle una cantidad de antemano, y que si pido mucho y el tanque no necesita tanto, pues que me tengo que joder. Con perdón. Lo he tomado deportivamente como un reto a mi superior inteligencia matemática y con astucia poco común he pedido que me cobrara $60. He ido al coche a echar la gasolina y veía como los galones y los dólares subían poco a poco. Para mi horror, cuando íbamos por $50, la máquina ha saltado. De verdad?! He ido echando más aunque iba saltando cada vez más. Cada dólar que conseguía empujar dentro de mi tanque era una pequeña victoria. Me imaginaba la cara de la señora pensando que me estaba a punto de estafar 5 o 7 dólares. Pero mi tenacidad tuvo premio y no empecé a ver fuel saliendo del depósito hasta los........$59.54... fiiiuu!
Me pongo en marcha con el depósito a petar, me pierdo un par de veces porque la gasolinera estaba en un mal sitio y había desvíos que no salían en mi GPS y vamos sumando al retraso. Sigo avanzando hasta el Cuartel General del Mt St Helens National Volcanic Monument. Que... está cerrado los fines de semana. Vaya, me quedo sin mapa, me quedo sin comprar un pase para aparcar el coche en los párquines de dentro del parque. Sigo las indicaciones de mi guía, que no están mal, y sigo buscando sitios para comprar el pase de día. Al final, aparco donde se acaba la carretera... que era unas 5 millas antes de donde yo iba. Pierdo más tiempo preguntando si alguien sabe donde comprar el puñetero pase y cuando al final decido, aconsejado por una cuadrilla de dudes que acaban de bajar de la montaña de escalarla todo el día, dejar el coche sin permiso son ya las 4.30pm. Pa mear y no echar gota. Me echo a la montaña y veo que en vez de caminos para caminar hay senderos para ir con raquetas o con esquís de fondo. Está todo lleno de nieve. Dureta, pero un rollo para caminar y... no hay indicaciones. Y voy solo. Y me pierdo en un centro comercial. Voy andando unos 20 minutos completamente rodeado de árboles y sin ninguna referencia para no perderme y los pensamientos negativos de que no sabré volver al coche y me encontrarán con hipotermia al cabo de unos días van creciendo en mi cabeza. El sol cada vez más bajo. De repente, una idea viene a mi cerebro: por qué no me voy al observatorio principal donde estuve con Olga, Enric y Gloria (y el señor Martí, con un añito) hace unos 9 años. Allí seguro que hay senderos para andar, se ve la montaña en todo su esplendor, la luz del atardecer le dará unos toques de rosa preciosos a la nieve y... hay lavabos.
Ni corto ni perezoso, giro en redondo y consigo no perderme hasta el coche. Bien! Pongo en el GPS las indicaciones y allí voy. Me dice que está a 2 horas de distancia. Que???? Me auto convenzo de que si no lo tomo, hoy va a ser un desastre de día. Sin mapa, con carreteras cortadas por la nieve no voy a ser capaz de encontrar mejor sendero.
Aprieto al coche por las preciosas carreteras viradas mientras escucho a Grateful Dead en la radio satélite que lleva mi coche, que por cierto, no funciona en áreas de vegetación frondosa... como el Mt St Helens (!). Me pongo a silvar. El GPS empieza a llevarme a carreteras de mierda, pedirme que gire donde no hay para girar, indicarme que siga cuando la carretera se acaba con una valla.... que le pasa? En este punto, me rindo, acepto la derrota y le digo que se tome un respiro. Intento poner sentido común y voy hacia el SE hasta la última carretera de tamaño decente que recordaba. A partir de ahí, a casita. No más experimentos. El Monte St Helens tendrá que esperarme otros días. tengo que coger mi pase, tengo que planear la visita mejor.
En fin, por lo menos he tenido la idea de irme al centro de Portland e intentar hacer fotos de alguno de los puentes que adornan el Willamette, el río que pasa por Portlandia y que la divide en Este y Oeste antes de unirse unos Km más al norte con el gigantesco río Columbia.
Aquí van dos fotos. Casi lo mejor que me ha pasado hoy.   Bueno, eso y el bocadillo que me he llevado. Como dicen aquí "I make a mean sándwich". Ahora a descansar, que mañana tengo que trabajar (desde casa).

Saturday, March 22, 2014

derrumbe controlado

jejeje. Ahora mismo me acabo de levantar. Con todo  el tinglado del trabajo, etc. Iba durmiendo por debajo de las 7 horas... ayer, por fin, me metí en la cama antes de las 12, casi arrastrando los pies y me he levantado pasadas las 8.30am!!! creedme, es un record. Me pasaba igual en Phoenix. Iba a trancas y barrancas, acumulando sueño hasta que un día me caía derrumbado en el sofá después de cenar, me arrastraba como podía a la cama y... 9.30pm hasta las 7 del día siguiente. Reset. Como nuevo.
Lo bueno es que hace buen día, que casi oficialmente he sido invitado a pasar bastante del trabajo (bueno, siempre hay sorpresas y la verdad es que debería avanzar en cosas que me explotarán la semana que viene) o sea que... que hacemos? Voy a ser ambicioso y ponerme en la picota: tengo que poner una lavadora, que me da un palo horrible, tengo que ir a la exposición de Ansel Adams, tengo que bajarme un procesador de RAW para el Ultrabook (yogui para los amigos) o piratear el Lightroom y tengo que hacer por lo menos una buena excursión!!!
Ya veremos. Me empiezo a estresar solo de listar los deberes.
Feliz cumpleaños Katja!!!

Friday, March 21, 2014

cumbia para un viernes duro

Bueno, otra semana que cae. Tercera de 18. Todavía lejos de la plena adaptación. Mucho trabajo por doquier, y más que se me viene encima. La consigna es no perder la calma. Quien aguanta, gana...
Hoy sin más me he quedado en la oficina a acabar una cosa y casi salgo a las 8. Como no tenía ningún plan (para variar) pues me lo he tomado con calma y la verdad es que no me sentía muy orgulloso cuando he salido casi de noche. De vuelta a casa iba apagadillo hasta que he puesto la radio. Mira por donde, que a mi no me gusta demasiado la música latino americana de baile (rollo cubano), pero han puesto esta canción de un venezolano. Creo que era un danzón, o algo así. El caso es que entre el español, el ritmo creciente, la repetición del estribillo y mi estado de ánimo más bien bajo, me ha llegado al alma y al cabo de un momentín iba cantando y repitiendo la estrofa como un campeón. Que rrrrriiiicoooo!
Bueno, a ver como se da el fin de semana. Me he propuesto no ir a trabajar, aunque lo mismo tengo que hacer un poco de análisis para el lunes.

Thursday, March 20, 2014

shit hit the fan

hoy no hay servicio porque hoy han subido la temperatura en el termostato y de repente empiezo a sudar, y bastante. Mucho trabajo. Veremos. Seguiremos informando.

Wednesday, March 19, 2014

Chiquitines

echo de menos a mis pequeños. Miro la foto que tengo aquí en el comedor y los recuerdo pero me falta su bullicio. Esta noche he ido a cenar con otros amigos, que curiosamente son vecinos nuestros en Dublín, y he estado jugando con su hijo de 1 añito y poco. No es el niño más mono del mundo, para qué engañarnos, pero como todo niño te recuerda cómo complicamos la vida los adultos. Me he acordado de los míos, de su pasión jugando con la plastilina, cómo imitan sonidos que han oído en la tele o el cine, de combates intergalácticos o dinosaurios sin importarles tres pepinos qué podamos pensar. Lo correcto es poner esa banda sonora cuando estamos jugando. Y punto!
Dentro de solo tres semanitas, exactamente, tendré compañía por otras tres semanitas. Eso está genial, aunque la parte negativa es que en cuanto pongan pie en tierra, la cuenta atrás para que se vayan comienza, y el segundo período de soledad no tendrá alivio. Bueno, si excluímos la locura profunda que llamo trabajo... he estado trabajando un ratín después de cenar, acabando un análisis que tenía que hacer y no me dio tiempo y veo cómo vuelan los emails de mi compañero americano. A las 11 de la noche! y lo malo es que todo se normaliza y ya no me parece ni extraño. Y el caso es que es lo que viene. Todo el día enganchados al ordenador, mirando por la pantallita, haciendo incontables análisis para arrojar luz a incontables problemas que van saliendo. Y los análisis requieren conocer un montón de herramientas de análisis de pe a pa, y si puedes, ser super eficiente en ello para poder sobrevivir con algo más de confort. Pero el confort (tiempo) que ganas si eres eficiente inexorablemente se rellena con más trabajo, porque para eso eres tan eficiente! Aquí siempre hay faena. Al final lo que hay que hacer es ser pragmático y aceptar algo de mala vida a cambio de pequeñas cuotas de territorio personal que te mantienen vivo: bajar a desayunar, ir a comer, hacer un café. Parecen pírricas victorias pero os aseguro que no lo son. La diferencia entre yo y mis colegas con los que tengo buena relación, a veces es que nosotros no nos traemos un tupper y comemos delante del teclado. Aunque sea "pa joder", tenemos que procurar que no nos lo roben y un día aceptemos como normal no bajar a echar un café y unas risas.

Tuesday, March 18, 2014

gnocchi con pesto

es un rollo estar solo al llegar a casa. Silencio, falta de referencias, falta de vida. Todo depende de ti para pasarlo bien, comer en condiciones, tenerlo todo limpio o al menos decente. Hoy por ejemplo, he vuelto tarde de trabajar, porque si no hay niños que recoger o mujer que te diga que nos vayamos, pues por qué no quedarse un rato más en la oficina? ¡Eso digo yo! He llegado a casa con mucha hambre y he tenido la buena idea de hacer gnocchi con pesto. Gracias a que hace unos días me forcé a hacer salsa pesto, hoy tenía en un tupper en el congelador mi pesto casero. No he tenido ni que descongelarlo. He puesto los trozos que he sacado del tupper con una cuchara, como si fuera un helado, en el plato, he echado un poco de aceite y la pasta recién salida del agua hirviendo. La pasta cuece en 3 minutos, calentar el agua me ha costado otros 5 y una vez echas los gnocchis (o ñoquis, qué porras! lo siento Antonella) por encima, el pesto vuelve a la vida y embadurna gloriosamente la pasta con su intenso verde albahaca. Un poquito de parmesano y... a cenar como los pofesionales! Qué bien me he sentido.
Además, por esas cosas que pasan, me he olvidado del cargador del ordenador del trabajo, con lo cual esta noche no hay currelo. Por decreto, el rey de la casa decreta a todos sus súbditos que hoy se vean unos capitulillos de Weeds, una serie que estoy viendo por el ordenador y... que pasemos un poquito más de tiempo con mi Yogui para hacer piña. Yogui es el ordenador nuevo, desde donde te escribo, que en realidad se llama Lenovo Yoga 2 Pro. Yogui para los amigos.
Ah, aquí van unas fotos del fin de semana. Como suele decirse, que nos quiten lo bailao!!

Monday, March 17, 2014

un hiato

Tres dias sin escribir!! supongo que no es porque no tengo nada que contar sino más bien porque a menudo pasar los pensamientos al papel (ya me entiendes) no es baladí.
Estos días hemos tenido mucha actividad. Y algo de lluvia. Pero aunque en el frente de dormir podría estar mejor por lo menos estoy consiguiendo controlar lo que trabajo y el stress. He salido Sábado y Domingo a dar un paseo, he cenado, comido, merendado, salido de birras con muchos amigos y ha sido todo bastante majo. La noche del sábado salí a cenar con los cachondos. Léase los Irlandeses-Escoceses. Conseguí mantenerlo civilizado diciendo que no a las múltiples ofertas de pagar una ronda. Madre mía qué ritmo. En un momento dado, en un bar bastante cutre al que me llevaron (supongo que pensando que aquello era la caña), uno viene con... un chupito MUY generoso de Sambuca, que para quien no lo sabe es algo así como el anís pero más denso y jarabero. Le dí unos sorbitos temiendo lo peor. Pero lo peor nunca vino. El caso es que fue una buena noche pero llegué a casa al menos 3 horas más tarde de lo que quería. No hubo resaca pero sí poco sueño porque al día siguiente había quedado con estos otros amigos (que tienen niños) para ir al monte a las 10am. Y antes de ir tenía que acabar un análisis, con lo cual ahí me tienes al ordenador a las 7.40am trabajando después de una noche de farra........
Lo que era un plan de salir por la mañana y comer juntos derivó en una invitación a cenar en casa de otros amigos que conocimos hace 10 años, que estaban preparando una cena de St Patricks con un invitado de honor... sabes quien? yo mismito... podían haberme dicho algo, que a punto estuve de decir que pasaba. La cena y, sobre todo, el ritmo de bebida era una sombra de lo de la noche anterior. Una cervecita, un mini-chupito de whisky (de verdad, mini-mini, es que es de Irlanda!) y listos. Mucha más conversación, más comida, más como me gusta a mí.

Cuando volvía a casa, caía agua a cubos. En la autopista, con visibilidad mínima, no pude evitar recordar la escena cuando era un niño. Sin duda este viaje hubiera sido catalogado por mi padre como "espantoso" y mi madre hubiera dicho aquello de "Jose, por favor, ves muy despacio". Parece mentira cómo ciertas situaciones que vives en tu infancia saltan a la mínima que algo de lo que pasó se reproduce. Como esta lluvia intensa. Os quiero, abuelos.

Ah, me he comprado un ordenador nuevo. Ya os explicaré. A ver cuándo lo acabo de domar y empiezo a escribir desde él.

Friday, March 14, 2014

Andy

esta tarde, cuando he salido del trabajo he quedado con Andy. Andy es un tipo de unos 60 años con el que llevo trabajando unos 3. Es un experto analista, un genio con SQL y un americano extremadamente interesante. Hemos estado conversando casi cuatro horas. Me ha contado todas sus historias de trabajo y fuera, me ha hablado de su esposa, de los hijos, de cómo se mudó de California a Oregón, de cómo fue uno de los dos de su promoción capaces de desarrollar un compilador como proyecto de fin de curso en la Universidad de Berkeley, como la observación, la paciencia y la inteligencia le dio sus mejores horas en Intel y como hay otra vida paralela a la Intel loca que conocemos Olga y yo (ya hableremos, señora). Se ha lucido con nociones de historia, tecnología, lógica, pero también tiene mucha gracia y una memoria prodigiosa. Un buenísimo rato hemos pasado.
A veces, debo rendirme a la evidencia de que soy un tipo con suerte. A lo largo de los años he ido haciendo amigos "hasta en el infierno", como dice mi padre, y la verdad es que sorprendentemente algunos de ellos, algunos de mis mejores amigos son altamente inteligentes y extremadamente interesantes. Vosotros sabéis a quien me refiero... pero dejadme poner unos ejemplines que no os dejarán con envidia. Más que nada para darle salsilla al blog de hoy. Y como son guiris, pues tampoco van a venir a chafardear aquí. No citar a los hispanos no significa que sean menos, eh?
Mi amigo italiano Poppi. Un visionario emprendedor de Italia, apasionado de la tecnología y fiel a sus amigos. Inquieto, curioso, generoso. El azar hizo que nos cruzáramos un buen día en Denver, Colorado. Yo había ido a Denver mandado por mi empresa para entrenarme en cosas de plasma. No tenía ni idea. No había ido a américa antes y estaba un poco impresionado. El caso es que al acabar una clase estupenda que daba un tal John T Felts, vi que había un italiando alto que lo cosía a preguntas, todas ellas muy avanzadas, claramente viniendo de alguien que había probado cosas de plasma pero necesitaba más para hacer lo que quería con ello. Tengo una debilidad por Italia y me puse a hablar con él. Comenzamos a hablar de lo que hacía cada uno y fuimos a cenar para seguir la charla. Al final de la cena, ya teníamos la cámara de plasma que me haría Doctor en Física diseñada. En una servilleta, por supuesto!
Anthony St Amour. Otro colega de Intel. Compañero de Olga cuando ella estuvo en PTD (Portland Technology Development). Un tío interesante donde los haya. Con puntos de vista originales sobre muchas cosas que suceden. Un auténtico americano con mucha afinidad por lo español. Bien! No he conocido a nadie tan racional, sintético, al grano. Y esa misma cualidad hace que su jornada de trabajo sea concisa, que no le dé más a la empresa que lo que es necesario, pero que por la misma razón trabaje muy inteligentemente. Siempre tiene sus sistemas, sus herramientas de análisis, calibradas. Siempre pone sentido común y seguridad en lo que hace. Y es nuestro amigo. Tuvieron un hijo más o menos cuando Aidan nació. Lo concibieron cuando vivían en Dublín, y por entonces las respectivas parejas quedábamos muchísimo. Un día fuimos a cenar y ni Olga ni Diana aceptaron beber vino. Ambas anunciaron que pronto íbamos a ser 3 por familia. El nombre del niño es Tristan Ryan StAmour. El "middle name", Ryan, es en homenaje al nombre del pub donde solía ir a ver los partidos de fútbol en Dublín. Y por supuesto, última pero no menos importante: Olga. Mi querida compañera desde hace 17 años. Una de las personas más inteligentes que conozco. No sé cómo hace para siempre extraer de cualquier lectura lo esencial, no perder ni un detalle. Documenta las cosas con primor. Deberíais ver cómo son sus presentaciones en el trabajo. Detalle fino. Deberíais ver cómo comprende a la primera la teoría de transistores, de semiconductores. Lástima que haya dado con un jefe horrendo... También tendríais que ver cómo deja todo y dedica toda su alma a nuestros pequeños. Ella es su mejor amiga y no escatima en ello. Se tira por la alfombra y se convierte en una niña. Tengo muchísima suerte de que en un claro momento de ceguera intelectual me haya elegido. Te quiero, peke.

Thursday, March 13, 2014

la confianza

un día tranquilo hoy. Digiriendo las buenas noticias, creyéndome que he subido un escalón. Es curioso el papel que la confianza te da. De la noche a la mañana, la misma persona que ayer creía que no podía hacer algunas cosas, que dudaba de si alzar su voz, si interrumpir para dar su opinión, ahora no tiene miedo de hacerlo. Ahora cree en sí mismo y de repente es mejor. La confianza sin duda remueve inhibiciones, clichés, mitos y te crece. Por eso todos los líderes son gente con gran autoestima, con confianza en sí mismos, aunque objetivamente sean humanos como los demás. A veces, perder el respeto a quedar en ridículo y atreverte a lanzarte al vacío confiando en que vas a saber caer bien a la piscina porque... llevas 10 años practicando es lo que hay que perseguir.
Hoy me ha pasado a mí. Espero que no sea flor de un día.

Tuesday, March 11, 2014

de pronto, el sol

hoy salí de casa para el trabajo a las 7.30, para darme cuenta de que había una niebla espesa y hacía frío de nuevo. Al cabo de un rato, antes de comer, la niebla se había ido y el sol salía... para no abandonarnos el resto del día. Como a mediodía hemos ido a comer a una taberna donde hacen las mejores hamburguesas del mundo (en serio!), que estando a solo 4.5 millas de Intel parece que esté al otro lado del mundo, he decidido explorar esa zona otra vez después del trabajo. Me he montado en el coche y me he puesto a conducir sin rumbo, primero entre los parques industriales de alrededor de Intel y luego cruzando la autopista 26. Intel está al sur de la autopista. Al norte, campos de cultivo, viñedos, granjas de animales. Otro mundo! La carretera sube y baja suaves colinas que mezclan sus tierras aradas con parches de árboles centenarios, la mayoría cedros, pinos ponderosa y otros grandes árboles que abundan en el Pacific Northwest. He disfrutado viendo como la suave luz del sol que se iba poniendo daba sombras y calidez al paisaje verde vibrante. He gozado sabiendo que no llevaba cámara para hacer fotos y he aprovechado para ver. A veces, con la fotografía como hobby, olvido detenerme y simplemente mirar.
Una vez he subido la colina del todo he mirado al otro lado y maravilla! allí estaban todos los montes nevados, tachuelas que marcan el recorrido de la Cordillera de la Cascada (Cascade Range), que va desde Vancouver en Canadá hasta California. He visto el Mt Rainier, guardián de Seattle, el Mt St Helens con su cono truncado por la explosión de 1981 y Mt Hood, nuestro compañero. Precioso y anguloso, con sus glaciares dándole interés y recortando su forma. Qué bonito se veía todo. Otra foto que tengo que volver a hacer, supongo.

Monday, March 10, 2014

el pastel

Lo mejor de vivir solo es que nadie más te va a discutir chupar la masa que queda en la cuchara. Lo peor es que el pastel de celebración te lo tienes que comer solito. Y eso en un poco triste.

Hoy he cocinado mi primer pastel en Oregon. Bueno, es sólo un bizcocho. Pero también es un pequeño logro y un gran logro. El pequeño logro es que cada vez que salgo del trabajo pronto, que desconecto del ordenador o el móvil al llegar a casa, cada vez que me fuerzo a cocinar o a lavar la ropa, o a arreglar la casa, o a salir con los amigos, o a irme al cine o de compras o a dar un paseo al bosque que hay cerca de casa, en lugar de ponerme a trabajar un poquillo (para no ir tan agobiado mañana, digo como un junkie que no sabe dejar su droga) es un triunfo, una declaración de que soy una persona, que no soy un robot y que si las circunstancias son extrañas no lo voy a aprovechar para trabajar todo el tiempo. Es importante para mí sentirlo de este modo, porque debo recordar que voy al trabajo por unas 8 horas al día y que me pagan lo que consideran justo por hacer ese trabajo. Si dejo que el balance se rompa y el yo trabajador exista más tiempo que el simple yo, el que le gusta la fotografía, la música, ver cosas, estar con mi familia y... comer bien, hay algo que no funciona. Así que esta tarde he ganado porque he salido pronto del trabajo, no he mirado al ordenador, me he ido de paseo al parque con un amigo y... he cocinado mi bizcocho.

Y... el gran logro es que hoy me han promocionado. Y eso hay que celebrarlo. Cuando tanto critico a la empresa, el juego constante que hacen con nosotros, también debo agradecer cosas. Aunque es todo una feria, a veces te alegras mucho cuando te toca el premio a tí. Pero no es que no lo merezca. Mi jefa ha dicho algo que creo que es cierto. Dijo que ha habido unanimidad en aceptar mi promo cuando ella la ha planteado. Desde el jefe de departamento hasta los otros managers, todos han estado de acuerdo que Pablo lo merece. Aunque posiblemente llega algo tarde, a nadie le amarga un dulce y cuando hay que celebrar, es mejor hacerlo antes de que venga el próximo bajón. Ante todo lo que viene, mejor tener el premio por adelantado y todo lo de más que pueda venir es un añadido.Yo estaba convencido de que la promo podía tardar otros 2 años, pero aquí está. Ole!!!

Bona nit!

Va a ser que el Duart tenía razón

Para quien no conozca quién es "el Duart", os diré que es mi director de tesis doctoral. El pirata más jeta desde Sir Walter Raleigh.
El caso es que un día estando en la barra del bar del campus de la Autónoma, recién llegado de Barcelona para pasar una semana o unos días de calvario en compañía de las lumbreras nacionales, el Duart me espeta: "te lo digo yo, estamos asistiendo al final de la raza blanca como raza científica. Los chinos y los indios se han adueñado de las universidades de los Estados Unidos".
Yo no he ido a comprobar cómo está el patio en las facultades americanas, pero sí os puedo decir sin romper ningún secretito de Intel que aquí los que cortan el bacalao son Indios o Chinos. Hay muchas nacionalidades, si es cierto, pero la gran mayoría de los ingenieros que hay por aquí, y seguramente aún más alto percentaje de los que son considerados como los más capaces son de esas dos nacionalides. En cierta manera, me siento un poco orgulloso de ser uno de muy poquitos españoles, pero mirándolo con otro punto de vista pienso que es tristísimo no ver mas españoles en Intel. De verdad, pensad que últimamente, con todo lo de la crisis, la cantidad de nuevos ingenieros o físicos o químicos que han entrado en Intel Irlanda ha sido enorme. Y ves grupos enteros de italianos, de franceses, alemanes, por supuesto en compañía del gran contingente de ingleses, escoceses e irlandeses. Los que menos ves son españolitos. Y piensas, es que somos más tontos que todos estos? o será que somos más vagos? o será que estamos acostumbrados a que en España se vive muy bien y que papá estado nos saca las castañas del fuego. Siempre. Y que con todas las movidas de nuestros derechos, nuestro estado del bienestar, hemos perdido la poca sangre que nos quedaba para salir p´alante con nuestros recursos, remangándose y apretando los dientes? Ni más ni menos que nadie de ningún otro país.
En fin, que mientras podamos, aquí estaremos haciendo saber a la peña que no hay que equivocarse con los españoles, que cuando nos quitemos el enmadramiento quizás volveremos a descubrir cómo hace 500 años los que cortaban el bacalao no se llamaban Balakrishnan o Hsu sino Cortés o Díaz. Maldita sea la revolución industrial que nunca nos pasó por encima!!
Hoy de momento el Fernández le ha dado un repaso al simpático Taiwanés que hace lo que yo hago por aquí. Teníais que haberle visto los ojillos abiertos como platos cuando Pablillo le explicaba lo que puede hacerse con un canuto y un PC. Ya digo, ni menos ni más, pero a veces nos toca ser los mejores.

Saturday, March 8, 2014

Llueve sobre mojado

pues hoy se ha pasado el día sin pena ni gloria. La mañana ha sido lenta, skype, vaguear un poco, quitarme un análisis que dejé pendiente ayer, pensar qué podía hacer y arreglarme.
Me ha gustado mucho ver a los niños, a Olga y a los Antonellos, que tenían a mi familia de visita. Me alegra oír que Olga se apaña muy bien y en cierta manera ver que Tomi y Aidan me ignoran es una señal de normalidad. Bueno.
Cuando he decidido ir a dar una vuelta eran casi las 2 y me he metido en un atasco de dimensiones bíblicas. Todo bajo la lluvia. Día tristón, plomizo. La lluvia aquí es constante como en Irlanda pero pesada y maloliente como en Barcelona. Lo que es muy bonito es cómo los bosques de coníferas humean cuando llueve. He intentado hacerle una foto pero entre pitos y flautas he dejado que se fuera la luz, que no era mucha. Ya os enseñaré lo que quiero decir cuando haga esa foto. Mañana la perseguiré, prometido.
Total, que al final, como caía tanta lluvia, he pensado que mejor no empaparme del todo y me he ido a Portland un ratín, para que pasara el atasco. Y he descubierto que hay una exposición de las obras maestras de uno de mis fotógrafos favoritos: Ansel Adams. Qué ilusión! No he entrado pero o bien lo hago mañana o el finde que viene.
Luego me he ido a mirar escaparates a una super tienda de electrónica. Le tengo el ojillo echado a un Ultrabook (un portátil superligero), pero al final he comprado un par de chuminadas porque si al final lo compro, lo cogería por internet, que nos hacen descuento a los de Intel. Pero qué majo que se ve el aparatillo. Veremos si me doy el capricho.

PD1:Ah, he entrado en otro Goodwill y bingo! he encontrado un molinillo de café super barato. Ya puedo hacer pijotadas con café caro. Hmmmmmm!
PD2: Ya tengo un altavoz para oir la radio. Me he apuntado a Netflix. No soporto la tele de aquí.

Besitos a todos.

one down, 18 to go...

Para los que no saben tanto inglés (no papá, no me refiero a tí, por supuesto), el título significa: Ya me he cargado una semana, quedan 18 más.
Y aunque ha sido una semana un poco terrorífica por la realización de lo que me viene encima, la adaptación a un lugar nuevo, si miro atrás con una lupa convenientemente coloreada, no ha estado tan mal. A ver, realmente, cuántos de nosotros podemos llamar mala semana a una en que hemos logrado llegar al trabajo a las 7.30 cada día, llenar la nevera con ingredientes básicos (recordad que la casa estaba pelada!), cocinar 1.5 litros de salsa de tomate, un tapper de cebolla caramelizada, hacer 3 pimientos al horno, invitar a 3 compañeros a cenar (eso fue anoche), cenar invitado en casa de 2 colegas, salir con los cachondos otra noche, ver 2 películas, una en el cine y otra en video, hablar con la familia casi cada día -esto no es baladí con el follón de la diferencia horaria- escribir un blog diario y publicarlo con foto casi siempre, y.... no ingerir nada de comida basura, exceptuando la mierda de comida de bienvenida que nos ofrecieron nuestros gloriosos líderes el lunes. Ya, ya, si nos ponemos cínicos tampoco parece nada para optar a la medalla del mérito civil, pero cuidado, no ha habido nada de lo que me temía, estar empanado sin saber qué hacer.
Ahora, seguir buscando actividades. Hoy creo que me voy a explorar el parquecillo que hay cerca de casa y haré fotos. Tengo ganas de hacer fotos de la zona con niebla y lluvia, tristón pero evocativo, como suele ser el Pacific Northwest.

Nota1: los cachondos que vinieron anoche quedaron muy impresionados con mi tortilla, mi ensalada, el queso con membrillo que les saqué para parar su cirrosis mientras yo cocinaba la tortilla... pero me han dejado sin víveres y (obviamente) sin vino. Trajeron cada uno 1 botella y yo puse otra y media que tenía. Ahora solo queda 1 botella...

Nota2: Todavía no he encontrado arroz español o italiano por menos de $10 (500g). Ladrones.

Friday, March 7, 2014

los cachondos

hoy se había organizado una noche de juerga entre los colegas de Irlanda. La mayoría irlandeses, británicos. Con un poco de aprensión he ido después de un largo día de trabajar. He decidido que llevaría el coche y así tengo la excusa preparada para no beber. !Cómo soplan los jodíos!
Contra pronóstico, ha sido una buena noche. He marchado al final del todo y sin probar el alcohol. He podido charlar bien con unos cuantos colegas y aunque estaba mi jefa y el jefe del otro grupo ha estado simpático y creo que todos hemos disfrutado de un poquito de terapia de grupo. Estamos lejos de casa, no excepcionalmente bien tratados por la compañía pero un poco en el mismo saco, así que mejor establecer vínculos de amistad y buen rollito entre nosotros.
Lo dicho, una buena noche que refresca el coco en este interminable día de la marmota (adivinad quién tiene que levantarse a las 6.30am para volver del trabajo a las 5.30pm, y a quién le tocará hacer prácticamente lo mismo el sábado, y el domingo y el lunes...).
Lo que nos hemos reído mi hermano Alex - saludos chico! - hablando de ellos y su obsesión absoluta con la cerveza. Es como oro líquido. Tendríais que haber visto a alguno de ellos al final del ejercicio.
Pero hoy también ha sido un día intenso en el terreno de los amigos: he quedado para comer con Anthony, un buen amigo que hicimos cuando vivimos aquí en 2004, y por la tarde me he tropezado con otro chico con el que hicimos buenas migas entonces. Totalmente inesperado: Dustin Harell. El otro día hablábamos de él Olga y yo y nos preguntábamos qué estarían haciendo. Ellos también han tenido movida de críos. Ahora tienen 2 gemelos de 18 meses! De paso, nos han invitado a una cabaña en Mt Hood cuando vengan Olga y los chicos. Vamos a estar muy ocupados!
Por último, he hablado con mi mentor Andy, que me prometió que me llevaría a varios "fine establishments" donde catar buena cerveza y/o vino de la tierra. Ya tenemos plan para el martes por la tarde...
Asi que entre liarme la manta a la cabeza en lo profesional y distraerme y salir en lo personal, los achaques se van curando.
Y he pensado otra cosa: la belleza de un blog en el que escribo mis reflexiones según me vienen es que me permitiría (en teoría) autoconvencerme de que no necesito o debo sufrir. Escribir es un poco como una catarsis, una purga en la que necesitas reflexión para mantener coherencia en el escrito y las ideas, que he decidido soltar aquí sin re-leerlos al poco. Lo que falte en corrección de estilo sin duda lo compensará con frescura.
Saludines. Me voy a dormir, que el jet lag ya está apoderándose de mí y parezco uno de los cachondos totalmente tajados

Wednesday, March 5, 2014

de la mañana a la tarde...

Qué fascinante es la mente humana. La situación en el trabajo, la tensión que se crea por la combinación de estar solo, llegar a un lugar nuevo, acercarme al trabajo durísimo que me espera en los próximos X meses, ver cómo otros luchan y sufren haciéndolo, etc. me ha dejado dormir la noche pasada muy malamente (bueno, a lo mejor ha sido el estofadito rico rico que mi amiguete Mark ha cocinado para mí!) y me ha llevado al trabajo en un estado fráncamente lamentable de nervios. Estoy como un principiante. Agobiado, asustado, acomplejado, tenso.
Aguantando el tipo como se puede, he ido adelantando en las tareas, intentando sobreponerme y (supongo) ser profesional. Intentando convencerme de que la experiencia en los 17 años que llevo trabajando es que nadie ha quedado defraudado con mi trabajo. Siempre he entregado lo que se me ha encomendado, por difícil que fuera. La experiencia juega a mi lado y tengo que convencerme de que lo que me parece un infierno es realmente lo que llevo años haciendo con bastante buen resultado. Lo que pasa es que parece que no quiero oír mi vocecita sensata interna. Solo tengo oídos para la "drama queen" que hay en mí.
El caso es que por la tarde he tenido mogollón de reuniones, una tras otra, incluyendo una toma de contacto con mi colega de aquí. Hablando con él, me he visto un poco verde pero esencialmente cerca de estar en forma. En algunas preguntas he llegado a evidenciar alguna carencia suya y espero que los próximos días/meses pueda hasta destacar con ellos. Seguro..
El caso es que además he entregado un encargo de trabajo para mi jefa, que tenía volándome como moscardón. Os aseguro que he vuelto muy relajado a casa. A ver si ahora me ayuda a dormir. A ver si me dura el buen rollo.

En otro orden de cosas: he visto una peli: Capitán Phillips. Muy buena pero algo lenta al final. Como siempre, Tom Hanks está estupendo. He terminado Beatus Ille, la novela de mi querido Antonio Muñoz Molina. Excepcional. Una joya literaria. Quizás más literaria que novelística, pero casi siempre se disfruta con alguien que escribe tan bien, que te hace maravillarte de la lengua de Cervantes, aun hoy en día que la calidad no se lleva. Chapó.

Tuesday, March 4, 2014

la locura

pues ya llegamos a trabajar. Día relajado: conocer donde trabajaremos, arreglar los detalles relacionados con la llegada para temas oficiales de permiso de trabajo, etc, visitar la fábrica, que es absolutamente impresionante for fuera y por dentro y asistir a una comida de bienvenida y charleta motivadora de nuestro Factory Manager (director general para Irlanda).
Todo muy bien y muy chulo. Pero hay! cuando hablas con la gente de mi grupo o de nuestro "grupo gemelo", resulta que a la semana de llegar pasaron de la comida de bienvenida a trabajar largas horas en fin de semana! Las alarmas saltan por los aires.
Como dije, mejor hacerse a la idea de forma pragmática y asegurarnos que no nos quemamos más de lo imprescindible. Como siempre, si tienes que trabajar duro puntualmente, pues lo haces. El problema es si se convierte en algo crónico e injustificado, y ahí normalmente debes asegurarte que tu voz es oída y que se conoce que estás trabajando duro. El viejo "asegúrate de pedir ayuda si la necesitas".
Las buenas noticias es que el tiempo está asqueroso y hay menos ganas de salir, pero lo cortés no quita lo valiente.
Echo de menos a la familia.

Monday, March 3, 2014

hoy empieza todo

Hasta las 5.30am he llegado hoy. Y eso que me fui tarde a dormir... Lo de vencer al jet lag fue un espejismo de la segunda noche. Bah, ¿qué mas da? como dije, me gusta levantarme pronto para aprovechar el día antes de que las rutinas te dicten los horarios. Y además, el despertar de jetlag es energético. Ya has terminado de dormir, tu cuerpo te pide levantarte y hacer algo. Arriba!

El caso es que hoy es mi primer día de trabajo. Podría aburriros, queridos lectores, con las historias de terror que me han contado, con lo que viene a mi encuentro... y seguramente os aburriré con ellas en futuras entradas. Pero como hoy no puedo permitirme llegar tarde (que feo, verdad?), y además no vamos a empezar con rechinar de dientes, os diré que voy a tomarme esto de forma positiva, y la mejor forma que veo es empezar hoy mismo la cuenta atrás de los días que me quedan para (a) ver a mi familia y (b) largarme de vuelta a casa. Entre medio, la estrategia de guerrilla: cabeza baja, ojo atento, golpea fuerte cuando puedas y que te quiten lo bailao!

Sunday, March 2, 2014

En silencio

Me han dado un apartamento muy chulo. Grande, luminoso, limpio y funcional... pero el silencio me puede volver loco. Si estoy en casa, me doy cuenta de que puedo estar en silencio todo el dia! Ya, alguno pensará que no hay nada de malo en ello, o incluso que yo soy calladito, pero la verdad es que necesito conseguir una radio. Poner música sin duda ayudará, aunque sea desde los cutre-altavoces del PC. He intentado con la tele, pero... es nefasta y está tan fraccionada en anuncios que parece que nunca ponen nada! Ya os hablaré de la tele, que hay que echarla de comer aparte.
El silencio, la soledad va a ser clave en mis meses aquí. Ahora porque se hace extraño viniendo de una casa con dos niños pequeños. Más adelante porque el trabajo será duro y sentirme solo (y el silencio es una faceta de esa soledad) me hará alienarme y seguramente perder cuenta de las horas que llevo al ordenador. El silencio, casi sinónimo de ausencia de presencia humana, puede resultar peligroso porque muchas veces los ruidos, como la luz, marcan el paso del tiempo. Los programas en la radio, los partes de noticias cada hora, el sonido de un campanario de iglesia. Sin ellos, el tiempo se dilata y eso no me conviene, sobre todo cuando la soledad te rebaja la autoexigencia que te hace ser más persona y decir "hasta aquí llego hoy". Y ese tiempo que estiras en el ordenador trabajando ("porque, ¿qué otra cosa mejor tengo que hacer si no está mi familia?"), no lo empleas en cocinar sano, o distraer tu mente con un paseo, una excursión, saliendo con los amigos o simplemente yendo al cine. Y después de unos dias, pues la cosa comienza a ser preocupante y se paga un peaje.
Bueno, no nos pongamos dramáticos antes de hora, pero de alguna manera, escribir (y la reflexión que conlleva) sobre ello me hace sentir más preparado para combatirlo. Aunque sea por verguenza de no releer esto en un mes y ver en qué estado estoy.
Por cierto, anoche fui al cine a ver una película estupenda: "American Hustle". Nominada para 10 oscars! y los Oscars los entregan el lunes o el martes...

Saturday, March 1, 2014

Reventaico!

no puedo mas. Listo para la cama... El jet lag me puso en marcha hacia las 4 de la mañana y la verdad es que con buena energía. Aprovechando el tiempo antes de que la ciudad se ponga en marcha, creé la lista de cosas que necesitaba para un piso que todavía no había visto. Tendría cubo de basura? Tendría barra para la cortina de ducha? Tendría cortina de ducha? mantas? algo?
Entre comprar cachivaches, venir al piso, atender a la señora de "relocation", comprar víveres en 2 tiendas distintas y subirlo todo al apartamento, me he pulido el dia de cabo a rabo. Roto, me he dormido casi a medianoche, con lo cual he conseguido hacer un sueño hasta las 7am hora local. ¿Habré dado un fuerte golpe al jetlag?

Volando de NY a Portland, coincidí con Deborah, mi vecina de asiento y estuve charlando casi todo el viaje. Esta señora es coordinadora de un "parenting program" organizado por la sinagoga de Portland, según el cual, los propios padres de los niños actúan como profesores de estudios judíos. Por supuesto, para asegurarse de que están preparados, ellos deben asistir a clases para incrementar su conocimiento no solo en la materia, sino en cómo dársela a los críos.
Gracias a la inspiración que me dio cuando charlamos sobre Portland, lo que vengo a hacer, el lío que tengo con comprar cosas para pocos meses y luego deshacerme de ellas, me he decidido a darle una oportunidad a unas tiendas llamadas "Goodwill". Esta organización lleva  una red de tiendas de objetos de segunda mano dedicada a vender esos objetos (todo son donaciones de gente) para ayudar a los más marginados, mediante programas de inserción laboral, bolsas de trabajo, comedores para homeless, etc. Puedes encontrar desde tostadoras a juguetes, ropa, vajillas, tazas, muebles, zapatos... yo con la ropa no me atrevo, pero la verdad es que para tan poco tiempo me da rabia comprar cosas para luego tirarlas o malvenderlas. Simplemente no está bien. Además, siempre me ha fascinado intentar buscar tesoros mezclados con objetos sin valor. Seguramente sabéis de mi afición a los "yard sale" cuando estoy en USA. Unas cuantas cámaras de foto antiguas adornan las estanterías de mi casa, como resultado de mis pesquisas...
De este modo, lo que compro en Goodwill, es como si lo tomara prestado por un tiempo. Cuando termine, lo devuelvo, lo ponen a la venta de nuevo y... listos!