Ya estoy aquí. Escribo desde el otro lado del Atlántico, desde el otro lado de mi (acabado) assignment, desde el otro lado de la tristeza de estar sin mi familia, desde el otro lado del reto. Echo de menos cosas de mi rutina pasada y recupero lo que me gusta de mi lugar, de mis aparcadas rutinas familiares. Ayer fue un día extraño por la extrañeza del jet lag, que juega con tu cansancio y con tu estómago. Como siempre, el recibimiento, con pancartas y todo, fue estupendo. Las carillas entre super felices y desorientadas de los niños son siempre inolvidables, recuperar sus vocecillas infantiles, sus comentarios, su forma de andar y enseñarte cosas es más de lo que nadie puede alcanzar en la vida. Compartir tiempo con ellos mientras juegan o comen, o ven la tele es un tesoro olvidado e infravalorado. Tanto estar lejos de ellos me ha afectado a la paciencia y la comprensión hacia ellos. No puedo decir que dure mucho, pero quién sabe? ha sido muy intenso el no tenerlos a mano. Ahora que empiezo una semana y pico de vacaciones donde los voy a estar cuidando me parece increíble, un lujazo estar con ellos y me ha sorprendido esta mañana cuando empecé a plantearme qué podemos hacer, qué les voy a preparar de comer, cómo nos podemos divertir, encontrar una sensación completamente diferente de la que tuve cuando vinieron a visitarme o incluso cuando vine por 3 días hace cosa de un mes. La sensación de provisionalidad, de excepción se ha ido y ahora tengo sensación de tiempo ilimitado, de estar realmente aquí. Qué bueno!
Me he despertado a las 4am y ahora son casi las 9am y los niños y la aupair duermen todavía. Ainara, nuestra aupair, se va ya mañana de vuelta a su Bilbao. Nos quedamos solos por ahora. Dentro de poco vendrán abuelos a pasar un poco de tiempo con nosotros, gracias, gracias, gracias. Y dentro de algo menos de 2 meses vendrá una chica nueva, a ver si la tercera es la mejor, para ayudarnos con todo lo que viene. Ojalá vea los ojillos de los chicos brillar de contentos con ella y sus caracteres cambiar para mejor. No hemos estado disgustados pero quizás nos ha faltado un poco más de conexión tanto con los niños como con nosotros. Pero bueno, supongo que hay que ver el vaso medio lleno y ha sido una ayuda en casa mientras yo estuve lejos. Cuando Ainara salga a dar un paseo, pondré a los peques a hacerle alguna tarjeta de despedida y esta noche les haré a los tres una buena foto para que se lleve de recuerdo.
Cortar el cesped, empezar a ver lo que hay que arreglar/retocar/mejorar sin duda me hunde de lleno en la realidad que he dejado por un tiempo. La realidad que yo elegí y que he hecho mía. La que peleo por mejorar para mí, para Olga y sobre todo para los niños, porque esta realidad, lo que vean a su alrededor, lo que observen que papá hace, se convertirá en lo normal, la referencia de mis niños. Si tenemos poca paciencia y les gritamos cuando hacen algo malo, eso harán ellos cuando sean mayor. Si no tenemos cuenta de las cosas o no arreglamos lo que se rompe, eso será un micromensaje que algún día ellos considerarán como normal. Puedes crear una persona despilfarradora o cuidadosa con el mismo esfuerzo. Ayer me vieron cortar el césped para que el jardín se vea mejor, me vieron arreglando un listón en el banco del jardín que se había estropeado durante el invierno y me vieron jugando con ellos y teniendo paciencia. No poco.
Bueno, ya no más caramelo. Tengo malas noticias (para mí), frescas de esta mañana después de ducharme: me he engordado mogollón en este último mes, a pesar de que he ido a correr 2 o 3 veces a la semana, cada semana. Como dice mi amigo Mark, "You fatso!"
Bienvenidos a mi blog. En él escribo mis pensamientos mientras estoy lejos de casa, en USA. Principalmente escribo para mí. Pretendo que el blog me sirva de relax, documentación, mensaje en una botella que alguien, quizás mi yo futuro, encuentre y disfrute. Añadiendo vuestros comentarios lo enriqueceremos entre todos. Por si os extraña el título, lo que iba a ser una historia ambientada en el desierto (de ahí el título), se convierte ahora en un relato de mis aventuras en solitario en Oregon.
Monday, July 7, 2014
Saturday, July 5, 2014
Atlanta, Atlantae
Ahora mismo estoy en el purgatorio del assignment. Ni en Portland ni en Dublin sino en un aeropuerto que afortunadamente tiene wifi gratis, con 4 horas por delante (ya llevo 2!).
Menudo achuchón esta mañana. Al final no sé donde se me ha ido el tiempo pero me llevó todo el día de ayer poner el apartamento en orden, distribuir las cosas en las maletas y mochilas y vaciar todo lo demás. Y cuando tienes que bajar bolsas y bolsas de basura, trastos, cajas, las mochilas, etc tres pisos por las escaleras pues mejor no tener prisa. Además, había dejado un mínimo de utensilios para poder desayunar y cenar anoche con lo cual tenía que limpiarlos, pasar la balleta final a todo, vaciar la nevera e intentar deshacerme de la comida que se pueda aprovechar. Arf, arf. Me fui a dormir tarde (es que no hay manera!!) con lo cual he dormido unas 3 horas. Al levantarme, groggy total, me he puesto a saco pero aún así entre tirar lo que faltaba, como el champú y gel después de la ducha, los trastos que había por el lavabo, desmontar la cortina de ducha y darle un último repaso a la cocina y sacarlo todo de casa y llevarlo a la basura o al coche, se me han ido 40-50 minutos. Ya un pelín tarde. He aguantado el tipo bastante bien, seguramente porque iba zombi, pero una vez he dejado el coche de alquiler, cargar con todo esto (he decidido no alquilar un carro para no perder tiempo, pensando que la terminal estaba muy cerca) ha costado un imperio. Decir que he llegado a la ventanilla de facturación sudando como un pollo es poco decir.
Ya mucho más tranquilo, me han dado la última sorpresa amarga en el control de equipaje cuando me han pillado la navaja del ejercito suizo que no me he dado cuenta de poner en la maleta. MIERDA! Me ha dado una rabia enorme. Me ofrecían enviarmela a mí mismo por correo pero cuesta $25 más el coste de los sellos, con lo cual estamos hablando de pagar muy poco menos que lo que vale una nueva. Caballerosamente me han dejado quedarme con la funda. Sniff, sniff. A veces le cojo cariño a mis cosas, sobre todo cuando son funcionales. Y esta ha sido mi abrelatas y abrechapas en este viaje! y ayer mismo estaba cortando unos papeles con la navaja.
Pero bueno, ya sabéis lo bien que sienta una vez has cruzado el rubicón del último control de seguridad y tienes la puerta a tiro. El resto es rutina, aburrimiento, ruido, cansancio pero es como un largo pasillo que no importa hasta el destino. Y en ese pasillo me tenéis escribiendo.
Ah, quería contaros sobre mi 4 de Julio. Como tenía el tinglado en el piso, a media mañana decidí no ir al centro a ver los fuegos de artificio, seguramente empujado por la falta de plan concreto, la rabia contenida del assignment, el bajón de acabar de trabajar, la percepción de que el 4 de Julio no va conmigo y la pereza crónica. Además ví que eran a las 10pm, y yo quería irme pronto a dormir (ya véis que intenciones buenas no faltan).
A eso de las 7 recogí el segundo cargamento para donar y me fui a Goodwill esperando que todavía estuvieran abiertos. Lo estaban... ¿qué hago ahora que el sol está bajito? y me decidí a irle a decir adiós a mi Tualatin Hills Nature Park, al ladito de casa. El lugar que más veces me ha visto correr en esta década, o en las dos últimas décadas. Pero pensé que sin la ropa de faena podría hacer un paseo largo. En ello estaba cuando oí lío detrás mío. Una familia mexicana jovencita me alcanzó. Les dejé pasar pero luego les alcancé yo y al final les hablé en español para pedirles indicaciones (íbamos por el mismo camino) y nos liamos a hablar la mamá de los niños y yo. Verónica era su nombre. Me contó que viene de México, que lleva 12 años en Oregon y que le gusta mucho más que California, el estado donde estuvo trabajando anteriormente. Mucho calor, me dijo... buena gente. Al llegar a una zona donde los niños iban a retomar sus patinetes, les dije adiós y me fui. De hecho, me dieron ganas de correr un poquitín, aunque iba con pantalones y zapatos de excursión. Durante la carrera se me ocurrió darles la comida que llevaba en el coche, porque me parece que los centros de donación de comida estaban ya cerrados. Me dijeron que en su iglesia (son de una de estas iglesias populistas que tienen muchos fieles/adeptos en sudamérica) tenían un Food Bank, que es como se llaman aquí pero que estaba cerrado a esa hora, las 9pm. Pero que la podían llevar al día siguiente. Problema resuelto! Y pensé para mí que seguramente los que dimos aquel paseo sentimos tan poco calor por el 4 de julio y que al final ese poquito de conversación con personas es mejor que una hora y media de fuegos de artificio. Necesitaba poco y ya me había ido de Portland en mi cabeza...
Menudo achuchón esta mañana. Al final no sé donde se me ha ido el tiempo pero me llevó todo el día de ayer poner el apartamento en orden, distribuir las cosas en las maletas y mochilas y vaciar todo lo demás. Y cuando tienes que bajar bolsas y bolsas de basura, trastos, cajas, las mochilas, etc tres pisos por las escaleras pues mejor no tener prisa. Además, había dejado un mínimo de utensilios para poder desayunar y cenar anoche con lo cual tenía que limpiarlos, pasar la balleta final a todo, vaciar la nevera e intentar deshacerme de la comida que se pueda aprovechar. Arf, arf. Me fui a dormir tarde (es que no hay manera!!) con lo cual he dormido unas 3 horas. Al levantarme, groggy total, me he puesto a saco pero aún así entre tirar lo que faltaba, como el champú y gel después de la ducha, los trastos que había por el lavabo, desmontar la cortina de ducha y darle un último repaso a la cocina y sacarlo todo de casa y llevarlo a la basura o al coche, se me han ido 40-50 minutos. Ya un pelín tarde. He aguantado el tipo bastante bien, seguramente porque iba zombi, pero una vez he dejado el coche de alquiler, cargar con todo esto (he decidido no alquilar un carro para no perder tiempo, pensando que la terminal estaba muy cerca) ha costado un imperio. Decir que he llegado a la ventanilla de facturación sudando como un pollo es poco decir.
Ya mucho más tranquilo, me han dado la última sorpresa amarga en el control de equipaje cuando me han pillado la navaja del ejercito suizo que no me he dado cuenta de poner en la maleta. MIERDA! Me ha dado una rabia enorme. Me ofrecían enviarmela a mí mismo por correo pero cuesta $25 más el coste de los sellos, con lo cual estamos hablando de pagar muy poco menos que lo que vale una nueva. Caballerosamente me han dejado quedarme con la funda. Sniff, sniff. A veces le cojo cariño a mis cosas, sobre todo cuando son funcionales. Y esta ha sido mi abrelatas y abrechapas en este viaje! y ayer mismo estaba cortando unos papeles con la navaja.
Pero bueno, ya sabéis lo bien que sienta una vez has cruzado el rubicón del último control de seguridad y tienes la puerta a tiro. El resto es rutina, aburrimiento, ruido, cansancio pero es como un largo pasillo que no importa hasta el destino. Y en ese pasillo me tenéis escribiendo.
Ah, quería contaros sobre mi 4 de Julio. Como tenía el tinglado en el piso, a media mañana decidí no ir al centro a ver los fuegos de artificio, seguramente empujado por la falta de plan concreto, la rabia contenida del assignment, el bajón de acabar de trabajar, la percepción de que el 4 de Julio no va conmigo y la pereza crónica. Además ví que eran a las 10pm, y yo quería irme pronto a dormir (ya véis que intenciones buenas no faltan).
A eso de las 7 recogí el segundo cargamento para donar y me fui a Goodwill esperando que todavía estuvieran abiertos. Lo estaban... ¿qué hago ahora que el sol está bajito? y me decidí a irle a decir adiós a mi Tualatin Hills Nature Park, al ladito de casa. El lugar que más veces me ha visto correr en esta década, o en las dos últimas décadas. Pero pensé que sin la ropa de faena podría hacer un paseo largo. En ello estaba cuando oí lío detrás mío. Una familia mexicana jovencita me alcanzó. Les dejé pasar pero luego les alcancé yo y al final les hablé en español para pedirles indicaciones (íbamos por el mismo camino) y nos liamos a hablar la mamá de los niños y yo. Verónica era su nombre. Me contó que viene de México, que lleva 12 años en Oregon y que le gusta mucho más que California, el estado donde estuvo trabajando anteriormente. Mucho calor, me dijo... buena gente. Al llegar a una zona donde los niños iban a retomar sus patinetes, les dije adiós y me fui. De hecho, me dieron ganas de correr un poquitín, aunque iba con pantalones y zapatos de excursión. Durante la carrera se me ocurrió darles la comida que llevaba en el coche, porque me parece que los centros de donación de comida estaban ya cerrados. Me dijeron que en su iglesia (son de una de estas iglesias populistas que tienen muchos fieles/adeptos en sudamérica) tenían un Food Bank, que es como se llaman aquí pero que estaba cerrado a esa hora, las 9pm. Pero que la podían llevar al día siguiente. Problema resuelto! Y pensé para mí que seguramente los que dimos aquel paseo sentimos tan poco calor por el 4 de julio y que al final ese poquito de conversación con personas es mejor que una hora y media de fuegos de artificio. Necesitaba poco y ya me había ido de Portland en mi cabeza...
This is it!
This is it. Se acabó. Las famosas palabras de David Johnston, el geólogo del USGS (Servicio Geológico de los USA) cuando el Mt St Helens explotó y se lo llevó por delante.
El caso es que para mí, this is it. Estoy descansando un momento de mi empujón final a las maletas y recoger el piso. Llevo todo el día. Menos mal que los americanos me han ignorado y nadie me ha invitado a pasar el día con ellos, porque lo hubiera pagado caro. Hay más tajo del que imaginé organizando, distribuyendo, limpiando, tirando o donando. Ha sido un día de reflexión también, de hacer balance, de mirar atrás y de tener sensación de camino andado y finalizado. Ahora salimos de la carretera de montaña, revirada, con piso antiguo y rugoso y llegamos a una carretera nueva. La carretera que hemos terminado ha durado unos años, desde que empezamos a ser preguntados si nos interesaría apuntarnos a ser "seeds" hasta ahora. Para algunos de nosotros (estoy pensando en Mark, Suzanne, George) ha sido un esfuerzo continuado aquí en américa, para otros ha sido un ir y venir a varios sitios del mundo. Un querer y no poder, una zanahoria constante que se ve cercana pero que se mueve más lejos de vez en cuando, rompiendonos el corazón y la cabeza. Bueno, de momento eso se ha acabado. Ha sido poco glorioso al final, muy poco. Tanta anticipación para este anticlímax tan estrepitoso. Ciertamente ha sido dicho que gracias a este trabajo hemos conocido más o menos bien un lugar del mundo que es muy especial y no demasiado promocionado. Un tesoro para nosotros.
La experiencia se ha vivido como algo extraño, ya que poca gente considera normal tomar una pausa en medio de tu vida, dejar a la familia atrás y vivir como un soltero con otros solteros por un período tan largo de tiempo. Decididamente no es algo agradable, sobretodo cuando la motivación profesional no existe o la quitaron. Pero uno es positivo y procura convertir en bueno algo no tan bueno.
Me alegro de haberme sabido entretener bastante bien, de haber cultivado mis aficiones, que no son pocas y de haber avanzado en algunas. Por cierto, me he dado cuenta de que las aficiones, la pasión que le pongo a ciertas cosas son totalmente definitorias de mi caracter y que cuanto más las cultivo mejor me siento conmigo mismo y de alguna manera mejor y más interesante persona me hago.
Escribir este blog ha sido muy bueno. Escribir un blog te ayuda a seleccionar temas, a pensar de otra forma en lo que te pasa por delante, a desear contar las cosas y a sentirte libre (bueno, un poco tramposamente) para decir lo que quieres, sobre todo cuando nadie replica. Gracias Blogger por hacer una interface para comentarios tan complicada!
Mi intención, no obstante, era descargarme la tensión escribiendo sobre lo que me pasaba, novelar ligeramente la realidad para hacerla menos mundana a través de la reflexión. Y eso no necesita de público, estrictamente. He seguido buscando la felicidad y creo que he llegado a un lugar un poquito más cercano a ella. No porque haya sido muy feliz aquí, sino porque esta reflexión me ha permitido ver más claro lo que tengo y quizás no valoro por cotidiano (Gracias Olga, Aidan y Tomás), de donde vengo (gracias papá y mamá) y quien me acompaña en el camino (gracias Iñigo, Enric, Salva, Carles, Javi, Olga...). Ver como muchas de las cosas que tenía en un pedestal de nuestra experiencia de hace 9 años se derrumbaron de un modo u otro ha sido inquietante pero el poso que queda después de ver el derrumbe es ver claramente lo que tienes y es sólido. No olvidaré que en este viaje leí uno de los mejores libros de mi vida, hice alguna de las mejores fotos de mi vida, descubrí una banda que ha llegado para quedarse y maduré como persona.
La tribuna de un blog escrito te permite expresar tu gratitud en diferido, y de forma un poco impune decir lo que te da la gana. Así que usando esa impunidad vamos a hacer dos reverencias como los actores que terminan su actuación:
El caso es que para mí, this is it. Estoy descansando un momento de mi empujón final a las maletas y recoger el piso. Llevo todo el día. Menos mal que los americanos me han ignorado y nadie me ha invitado a pasar el día con ellos, porque lo hubiera pagado caro. Hay más tajo del que imaginé organizando, distribuyendo, limpiando, tirando o donando. Ha sido un día de reflexión también, de hacer balance, de mirar atrás y de tener sensación de camino andado y finalizado. Ahora salimos de la carretera de montaña, revirada, con piso antiguo y rugoso y llegamos a una carretera nueva. La carretera que hemos terminado ha durado unos años, desde que empezamos a ser preguntados si nos interesaría apuntarnos a ser "seeds" hasta ahora. Para algunos de nosotros (estoy pensando en Mark, Suzanne, George) ha sido un esfuerzo continuado aquí en américa, para otros ha sido un ir y venir a varios sitios del mundo. Un querer y no poder, una zanahoria constante que se ve cercana pero que se mueve más lejos de vez en cuando, rompiendonos el corazón y la cabeza. Bueno, de momento eso se ha acabado. Ha sido poco glorioso al final, muy poco. Tanta anticipación para este anticlímax tan estrepitoso. Ciertamente ha sido dicho que gracias a este trabajo hemos conocido más o menos bien un lugar del mundo que es muy especial y no demasiado promocionado. Un tesoro para nosotros.
La experiencia se ha vivido como algo extraño, ya que poca gente considera normal tomar una pausa en medio de tu vida, dejar a la familia atrás y vivir como un soltero con otros solteros por un período tan largo de tiempo. Decididamente no es algo agradable, sobretodo cuando la motivación profesional no existe o la quitaron. Pero uno es positivo y procura convertir en bueno algo no tan bueno.
Me alegro de haberme sabido entretener bastante bien, de haber cultivado mis aficiones, que no son pocas y de haber avanzado en algunas. Por cierto, me he dado cuenta de que las aficiones, la pasión que le pongo a ciertas cosas son totalmente definitorias de mi caracter y que cuanto más las cultivo mejor me siento conmigo mismo y de alguna manera mejor y más interesante persona me hago.
Escribir este blog ha sido muy bueno. Escribir un blog te ayuda a seleccionar temas, a pensar de otra forma en lo que te pasa por delante, a desear contar las cosas y a sentirte libre (bueno, un poco tramposamente) para decir lo que quieres, sobre todo cuando nadie replica. Gracias Blogger por hacer una interface para comentarios tan complicada!
Mi intención, no obstante, era descargarme la tensión escribiendo sobre lo que me pasaba, novelar ligeramente la realidad para hacerla menos mundana a través de la reflexión. Y eso no necesita de público, estrictamente. He seguido buscando la felicidad y creo que he llegado a un lugar un poquito más cercano a ella. No porque haya sido muy feliz aquí, sino porque esta reflexión me ha permitido ver más claro lo que tengo y quizás no valoro por cotidiano (Gracias Olga, Aidan y Tomás), de donde vengo (gracias papá y mamá) y quien me acompaña en el camino (gracias Iñigo, Enric, Salva, Carles, Javi, Olga...). Ver como muchas de las cosas que tenía en un pedestal de nuestra experiencia de hace 9 años se derrumbaron de un modo u otro ha sido inquietante pero el poso que queda después de ver el derrumbe es ver claramente lo que tienes y es sólido. No olvidaré que en este viaje leí uno de los mejores libros de mi vida, hice alguna de las mejores fotos de mi vida, descubrí una banda que ha llegado para quedarse y maduré como persona.
La tribuna de un blog escrito te permite expresar tu gratitud en diferido, y de forma un poco impune decir lo que te da la gana. Así que usando esa impunidad vamos a hacer dos reverencias como los actores que terminan su actuación:
- le dedico una inclinación y un beso enorme a Olga, mi mujer, que ha completado un camino aún más duro con una nota sobresaliente. Ha cargado con la familia sin quejarse, sin dejar nada en el tintero. Pero no solo eso. De camino, como va sobrada, se ha convertido en una pastelera de agarrate (hoy mismo ha ganado un premio a la mejor tarta en Intel!), tiene tiempo para leer un libro sobre como tratar a Tomás de otra manera y está sosteniendo su grupo en el trabajo. Te quiero y admiro, peke.
- le dedico el segundo a mi padre, que es probablemente el lector más fiel (con perdón de Iñigo, y si hay otro más fiel que espabile y ponga un comentario para que yo me entere). En casa no somos demasiado buenos expresando cuanto nos admiramos, por lo menos de los hijos a los padres, pero no está de más asegurarme de que José Luís sepa que a parte de cariño le tengo enorme admiración por su integridad y sencillez. Y procuro aplicar eso, torpemente, a mi vida adulta. La vida ha sido tal que el tiempo que pasé enfermo en hospitales, mayormente a su lado, ha creado una conexión especial en mi cabeza. Cuántas veces recuerdo algún tebeo que leí o juego al que jugué en el hospital de pequeño, y siempre estaba mi padre ahí al lado. Sin duda es por esos rasgos por lo que logró que una chica tan guapa como mi madre (ahí va un piropo colateral, mami) se casara con él. Y en realidad es profundamente injusto con mi madre, igualmente íntegra e influyente en mi vida, incluso más según se mire, porque por circunstancias varias no tuvo la oportunidad de estar ahí junto a mi cama. Cómo hubiera sido yo si las cosas hubiesen hecho que fuese mi madre quien compartiera todas esas horas tan cruciales en mi vida?
Me voy a acabar la maleta y tirar basura al container. Os escribo durante el viaje antes de que caiga el telón. O quién sabe si continúo un tiempito más. No lo he decidido todavía.
Thursday, July 3, 2014
Steely Dan!
Hace poco que he vuelto a casa de mi penultimo "treat" (premio) de este assignment. Mis amigos George y Claire me cogieron entradas para el concierto de Steely Dan hace unos meses. Me dijeron que si no quería ir que no habría problema en revenderlas porque este es un concierto bastante único. Steely Dan es una banda que lleva tocando desde que yo nací, ya que sus primeros conciertos profesionales fueron en 1971. Precisamente han desvelado que su segundo concierto profesional fue en tal año en Portland, OR. El caso es que estos músicos prolíficos son un tanto heterodoxos y han sido poco dados a tocar en directo, ya que su sonido suave y complejo se crea mejor en un estudio. Son una especie de músicos de músicos. Afortunadamente han decidido echarse a la carretera de nuevo después de unos años de inactividad, y este era el primer concierto de esta gira.
El concierto ha sido impresionante. Más de 2horas de música intensa, potente, muy adulta, como un buen whisky. Nada para los 40 principales. Los músicos, 13 personas en total en escena, de lo mejorcito. Uno de aquellos sonidos pulidos, profesionales, que dan sensación de calidad desde que los ves pisar el escenario. Sección de vientos de 4, tres coristas con voces increíbles, un pianista, un bajista, batería, guitarra solista, guitarra de acompañamiento (Becker), voces y teclados (Fagen). El guitarrista solista y el batería, a parte de los líderes Becker y Fagen, se salían por su energía y su presencia. El público rugía cuando hacían algún solo, y ambos los han hecho toda la noche. Qué bárbaros! Aunque al principio pensaba que quizás debía de haber escuchado más de su música para estar más familiarizado con las canciones, luego he empezado a dejarme llevar por su ritmo, la energía y la calidad y ha sido una gozada.
Igual de peculiar que la música ha sido el evento en sí, la gente que asistió a verlos. Muy americanos. Una audiencia completamente autóctona, con sus ticks, con sus vestidos "de gala", con sus gritos y silbidos. Un espectáculo dentro del espectáculo. Os explico mis impresiones aunque sin duda son mías y son incompletas. Lo primero que llamó la atención fue el vestir de la gente, dada su edad y el local donde el concierto tenía lugar. Se celebró en el Arlene Schnitzer Auditorium del centro de Portland. Viene a ser como el Liceu de PDX. Todo clásico y estirado. Pero a diferencia de lo que ves en el Palau de la Música o el Liceu, la gente iba mayoritariamente disfrazada de hippies cincuentones. Hombres con camisetas "tie die" de aquellas de mil colores, pantalones cortos, coletas grises, gorros de músico global, camisetas reivindicativas o exóticas, chanclas o Keens. Todo muy relajado y cool. Alguno que otro iba más que fumado y casi entraba a buscar sus asientos tambaleándose.
Durante el concierto, gritos, gente que se ponía de pie como poseída, bailando solos entre las butacas como si estuviesen en un trance, o chillando, o señalando a los músicos como diciéndoles "sois cojonudos!" o uniéndose al nutrido grupo de cincuentones que se liaba a bailar en los pasillos de la platea. Qué desinhibidos son, qué poco complejo tienen y qué bien lo saben pasar a ratos. Daba alegría, la verdad. Un poco de verguenza ajena, pero eso claramente no va con estos señores. Bien por ellos!!
Me he visto a mismo en medio de una expresión muy americana, metido en el meollo y aplicando mi curiosidad a tope para absorber las sensaciones positivas que me pudiera dar, y me ha dado muchas. Me gusta cuando la gente no se preocupa de las apariencias y vive la vida, cuando la gente sigue siendo fiel a sí misma a pesar de los cambios vitales, me gusta ver padres llevando a hijos al concierto, me gusta ver a viejos rockeros y hippies felices, bailando donde en otros lugares está mal visto bailar. A pesar de la solemnidad del lugar, todos iban vestidos y se portaban para asegurar que disfrutaban, porque es un lugar de disfrute. Tanto les criticamos, deberíamos aprender a soltarnos también nosotros. Me he fijado también en algunos tipos más serios y estirados, típicos americanos de igual manera que los hippies. Me he fijado como por un segundo, en la penumbra de la platea, sonreía o dejaba ir las manos bailando tímidamente. Todos tenemos una parte suave, no es cierto? Que nadie se engañe, yo levanto mi mano reconociendo que yo, para esto, soy estirado como el que más, pero en el fondo, me da envidia la gente que sabe aparcar la racionalidad por un lado y se deja embelesar por la música como cualquier persona que pueda no tener estudios o simplemente gran capacidad o inclinación racional. Una gozada. Gracias George, Gracias Claire.
El concierto ha sido impresionante. Más de 2horas de música intensa, potente, muy adulta, como un buen whisky. Nada para los 40 principales. Los músicos, 13 personas en total en escena, de lo mejorcito. Uno de aquellos sonidos pulidos, profesionales, que dan sensación de calidad desde que los ves pisar el escenario. Sección de vientos de 4, tres coristas con voces increíbles, un pianista, un bajista, batería, guitarra solista, guitarra de acompañamiento (Becker), voces y teclados (Fagen). El guitarrista solista y el batería, a parte de los líderes Becker y Fagen, se salían por su energía y su presencia. El público rugía cuando hacían algún solo, y ambos los han hecho toda la noche. Qué bárbaros! Aunque al principio pensaba que quizás debía de haber escuchado más de su música para estar más familiarizado con las canciones, luego he empezado a dejarme llevar por su ritmo, la energía y la calidad y ha sido una gozada.
Igual de peculiar que la música ha sido el evento en sí, la gente que asistió a verlos. Muy americanos. Una audiencia completamente autóctona, con sus ticks, con sus vestidos "de gala", con sus gritos y silbidos. Un espectáculo dentro del espectáculo. Os explico mis impresiones aunque sin duda son mías y son incompletas. Lo primero que llamó la atención fue el vestir de la gente, dada su edad y el local donde el concierto tenía lugar. Se celebró en el Arlene Schnitzer Auditorium del centro de Portland. Viene a ser como el Liceu de PDX. Todo clásico y estirado. Pero a diferencia de lo que ves en el Palau de la Música o el Liceu, la gente iba mayoritariamente disfrazada de hippies cincuentones. Hombres con camisetas "tie die" de aquellas de mil colores, pantalones cortos, coletas grises, gorros de músico global, camisetas reivindicativas o exóticas, chanclas o Keens. Todo muy relajado y cool. Alguno que otro iba más que fumado y casi entraba a buscar sus asientos tambaleándose.
Durante el concierto, gritos, gente que se ponía de pie como poseída, bailando solos entre las butacas como si estuviesen en un trance, o chillando, o señalando a los músicos como diciéndoles "sois cojonudos!" o uniéndose al nutrido grupo de cincuentones que se liaba a bailar en los pasillos de la platea. Qué desinhibidos son, qué poco complejo tienen y qué bien lo saben pasar a ratos. Daba alegría, la verdad. Un poco de verguenza ajena, pero eso claramente no va con estos señores. Bien por ellos!!
Me he visto a mismo en medio de una expresión muy americana, metido en el meollo y aplicando mi curiosidad a tope para absorber las sensaciones positivas que me pudiera dar, y me ha dado muchas. Me gusta cuando la gente no se preocupa de las apariencias y vive la vida, cuando la gente sigue siendo fiel a sí misma a pesar de los cambios vitales, me gusta ver padres llevando a hijos al concierto, me gusta ver a viejos rockeros y hippies felices, bailando donde en otros lugares está mal visto bailar. A pesar de la solemnidad del lugar, todos iban vestidos y se portaban para asegurar que disfrutaban, porque es un lugar de disfrute. Tanto les criticamos, deberíamos aprender a soltarnos también nosotros. Me he fijado también en algunos tipos más serios y estirados, típicos americanos de igual manera que los hippies. Me he fijado como por un segundo, en la penumbra de la platea, sonreía o dejaba ir las manos bailando tímidamente. Todos tenemos una parte suave, no es cierto? Que nadie se engañe, yo levanto mi mano reconociendo que yo, para esto, soy estirado como el que más, pero en el fondo, me da envidia la gente que sabe aparcar la racionalidad por un lado y se deja embelesar por la música como cualquier persona que pueda no tener estudios o simplemente gran capacidad o inclinación racional. Una gozada. Gracias George, Gracias Claire.
Wednesday, July 2, 2014
Echando el cierre ya
Pues queda ya no más de 3 días. Muy poquito tiempo para acabar lo que me falta por hacer. Menos tiempo del que parecía. Supongo que con tantas actividades, tanta gente de la que despedirme, pues los huecos se acaban pronto.
Y llega la hora del balance. Lo que funcionó y lo que no. Empecemos por lo que funcionó, por lo que me ha acompañado, me ha motivado, me ha alegrado, me ha llevado de la mano a través de estos 128 días de assignment.
Goodwill, Columbia, Portland, Ansel Adams y la postal de Ansel sobre el coche que Iñigo me envió, Chi running, los ciervos, los parques, los bosques, Rockler Woodworking, mi dentista, Adidas, Ecola State Park, Tillamook Cheese Factory, Tristan, LensRentals, Zeiss Distagon ZF.2 21mm f2.8, Rokinon 14mm f2.8, mi Nikon!, mi trípode Gitzo (la mejor lente que tengo), el blog, la planta, cocinar, Trader Joe´s, Uwajimaya, los Miller, los St Amour, Andy Allen y su mujer Dottie. LA VIA LACTEA. Ross y Stephen, Skype, el Mt Hood, Hertz, REI, Paul Elfick, Forest Park, la maldición del Mt St Helens, Ataula, las cenas con los Lloyd, EELS, el apartamento, mi promo
Y lo que no funcionó:
El trabajo, la lluvia, los Harell (no hubo muy buena conexión, la verdad), la maldición del Mt St Helens, no haber hecho ni una excursión con los Allan, las guías que traje, la falta de shipping para volver, lo duro que se hace el final, viber, el movil mierdoso de la empresa, la falta de generosidad de alguna gente que ha recibido generosidad, Lenovo y su portátil con los amarillos mostaza, el gimnasio, el arreglarse todos los achaques -tarde y mal!- la Roja
Seguiré listando cosas, pero me complace ver que hay más contenido en lo positivo que en lo negativo. Sin duda es porque soy un tío positivo o porque simplemente he aprovechado lo mejor que he podido este tiempo en soledad. He reflexionado, he leido un poco, he trabajado como un mulo y me he cagao en todo cuando ha sido necesario. He tomado muchas fotos y estoy contento con un buen puñado de ellas. Me voy creyendo el papel que me toca representar, que remedio, verdad?
Mañana se llevan las cosas que pongo en la mudanza de Darren, y pasado la otra mitad, con George. Las maletas las tengo practicamente acabadas y queda poquita cosa por limpiar, con lo cual creo que el viernes 4 de Julio me lo voy a pasar tirando cajas, limpiando, recogiendo. Dejaré la maleta lista, me iré al centro a pasar un rato y cenar algo y cuando vuelva a casa, el mal sueño estará a punto de terminar, despues de un buen sueño.
Y llega la hora del balance. Lo que funcionó y lo que no. Empecemos por lo que funcionó, por lo que me ha acompañado, me ha motivado, me ha alegrado, me ha llevado de la mano a través de estos 128 días de assignment.
Goodwill, Columbia, Portland, Ansel Adams y la postal de Ansel sobre el coche que Iñigo me envió, Chi running, los ciervos, los parques, los bosques, Rockler Woodworking, mi dentista, Adidas, Ecola State Park, Tillamook Cheese Factory, Tristan, LensRentals, Zeiss Distagon ZF.2 21mm f2.8, Rokinon 14mm f2.8, mi Nikon!, mi trípode Gitzo (la mejor lente que tengo), el blog, la planta, cocinar, Trader Joe´s, Uwajimaya, los Miller, los St Amour, Andy Allen y su mujer Dottie. LA VIA LACTEA. Ross y Stephen, Skype, el Mt Hood, Hertz, REI, Paul Elfick, Forest Park, la maldición del Mt St Helens, Ataula, las cenas con los Lloyd, EELS, el apartamento, mi promo
Y lo que no funcionó:
El trabajo, la lluvia, los Harell (no hubo muy buena conexión, la verdad), la maldición del Mt St Helens, no haber hecho ni una excursión con los Allan, las guías que traje, la falta de shipping para volver, lo duro que se hace el final, viber, el movil mierdoso de la empresa, la falta de generosidad de alguna gente que ha recibido generosidad, Lenovo y su portátil con los amarillos mostaza, el gimnasio, el arreglarse todos los achaques -tarde y mal!- la Roja
Seguiré listando cosas, pero me complace ver que hay más contenido en lo positivo que en lo negativo. Sin duda es porque soy un tío positivo o porque simplemente he aprovechado lo mejor que he podido este tiempo en soledad. He reflexionado, he leido un poco, he trabajado como un mulo y me he cagao en todo cuando ha sido necesario. He tomado muchas fotos y estoy contento con un buen puñado de ellas. Me voy creyendo el papel que me toca representar, que remedio, verdad?
Mañana se llevan las cosas que pongo en la mudanza de Darren, y pasado la otra mitad, con George. Las maletas las tengo practicamente acabadas y queda poquita cosa por limpiar, con lo cual creo que el viernes 4 de Julio me lo voy a pasar tirando cajas, limpiando, recogiendo. Dejaré la maleta lista, me iré al centro a pasar un rato y cenar algo y cuando vuelva a casa, el mal sueño estará a punto de terminar, despues de un buen sueño.
Tuesday, July 1, 2014
Dia D-5 o la montaña ha sido vencida!!
son las 3.15am y aqui estoy escribiendo un post rapido porque me quiero ir a dormir ya mismo. He llegado hace unos minutos de otra noche inolvidable fotografiando la via lactea. En el Mount St Helens!! Por fin, despues de unos días de esperar a que el tiempo mejorara con un ojo puesto en el calendario lunar, otro en el solar y otro en la posición de la vía lactea, hoy todo ha confluído y me he puesto las botas. He subido el camino ya familiar por última vez, luchando contra el horrendo trafico de salida del trabajo de Portland (me ha costado 3h y pico subir, algo menos de 2 bajar). En esta ocasión mis compañeros han sido Mark y George. Mark llevaba un equipo poco apropiado para hacer fotos de noche pero el hombre le ha puesto interés y ha hecho gala de su sentido del humor increíblemente británico, aunque es un orgulloso irlandés...
George hoy ha tenido un día más centrado que la noche en Kent y creo que ha hecho muy buenas fotos, a pesar de que ha alucinado cuando ha descubierto que su lente carísima 24mm f1.4 tenía casi tanta aberración comática (coma) como la mía, que cuesta $400. Yo me alegro, porque empezaba a mirar raro a mis lentes, que aunque no son nada del otro jueves son mis compañeras de fatiga y no sabría bien por qué lentes cambiarlas si quisiera mejorar. El caso es que entre mi "old Faithful" 24mm y su nuevo compadre Rokinon 14mm (si! habéis leído bien, 14mm!!!!) hemos dado bastante caña en la montaña. Bueno se siente, pero todo esto es discusión para otro día, que aquí hay millones de lectores que no están interesados en óptica fotográfica.
En cualquier caso, ha sido estupendo que finalmente la montaña haya sucumbido y se me haya presentado en todo su esplendor y haya dejado que la fotografiemos por más de 2 horitas con la via lactea cayendo como un puñal sobre ella. Qué preciosidad. Hay muchas cosas que voy a intentar borrar de este viaje, pero sin duda las fotografías nocturnas me van a acompañar muchos años y los lugares donde las he tomado han quedado grabados de forma especial en mi retina y en la de mi Nikon, de tal modo que en ellos no he sido un turista, de alguna manera he sido dueño y señor de esos lugares durante un ratito. La montaña, el lago, la granja abandonada fueron míos, fuimos amigos durante un instante.
Y por si no ha quedado claro, he vencido a la montaña!
George hoy ha tenido un día más centrado que la noche en Kent y creo que ha hecho muy buenas fotos, a pesar de que ha alucinado cuando ha descubierto que su lente carísima 24mm f1.4 tenía casi tanta aberración comática (coma) como la mía, que cuesta $400. Yo me alegro, porque empezaba a mirar raro a mis lentes, que aunque no son nada del otro jueves son mis compañeras de fatiga y no sabría bien por qué lentes cambiarlas si quisiera mejorar. El caso es que entre mi "old Faithful" 24mm y su nuevo compadre Rokinon 14mm (si! habéis leído bien, 14mm!!!!) hemos dado bastante caña en la montaña. Bueno se siente, pero todo esto es discusión para otro día, que aquí hay millones de lectores que no están interesados en óptica fotográfica.
En cualquier caso, ha sido estupendo que finalmente la montaña haya sucumbido y se me haya presentado en todo su esplendor y haya dejado que la fotografiemos por más de 2 horitas con la via lactea cayendo como un puñal sobre ella. Qué preciosidad. Hay muchas cosas que voy a intentar borrar de este viaje, pero sin duda las fotografías nocturnas me van a acompañar muchos años y los lugares donde las he tomado han quedado grabados de forma especial en mi retina y en la de mi Nikon, de tal modo que en ellos no he sido un turista, de alguna manera he sido dueño y señor de esos lugares durante un ratito. La montaña, el lago, la granja abandonada fueron míos, fuimos amigos durante un instante.
Y por si no ha quedado claro, he vencido a la montaña!
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