Es interesante como procesamos la informacion sobre un sitio desconocido. Recibimos una serie de informaciones que solo pueden dar una pincelada a lo que te espera pero uno decide tomar lo que le llama la atencion y darle mayor o menor importancia. Cuando veniamos para aqui, nos dieron informacion rutinaria sobre los escorpiones y otros bichejos que nos esperaban. Como yo no he ganado nunca un premio al mas valiente, todos los bichos me asustan y puse muy alto en mi lista de cosas a tener en cuenta y meditar sobre... los escorpiones. En mi mente esto iba a ser un lugar hostil y poco refinado lleno de criaturas agresivas que estaban esperando a pillarnos. No puedes quitar el ojo de la calle, cualquier piedra, cualquier cosa que se mueve, ese parchecito de hierba, ese seto, el agujero bajo la boca de riego... cualquiera de los huecos o superficies estan cobijando al maldito bicho que te va a hincar el diente...
Pero claro, luego llegas aqui y toda esa fantasia desaparece. No me habia parado a pensar que aqui vive gente. Mucha. Siempre. No puede ser que esto sea inhabitable. De hecho, te llama la atencion lo bien cuidados que tienen los margenes de las carreteras y calles. Precioso. Desertico pero precioso. Creo que he visto pocos sitios usar tan bien la flora autoctona y darle caracter a las zonas utilitarias. Digno de ver, la verdad. Por cierto, y sin que sirva de tangente... no paro de pensar que todo esto es un gran gasto que de alguna forma estan pagando a credito.... ya se sabe. Y un dia el tiovivo se les acabara.... pero bueno.
Volviendo a los bichos, pues sin desestimarlos completamente, poco a poco te olvidas, archivas en la rutina invisible el hecho de que por aqui puedes encontrarte con un escorpion e incluso puede picarte. Apuesto a que dentro de un mes ya ni pienso en ello. Apuesta?
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